sábado 6 de junio de 2026

Villa Dolores: un lugar donde la historia dejó sus huellas

La falta de protección por parte de los vecinos y de obras de la Municipalidad la está destruyendo.

Villa Dolores (Valle Viejo) se caracteriza por ser una de las localidades más antiguas del Valle Central, y por lo tanto en sus calles conservan construcciones que datan de entre el siglo XVII y XIX, aunque en muchos casos tales edificaciones se ven amenazadas por la falta de conciencia de preservación de los propios ciudadanos, y la falta de políticas públicas que tiendan a proteger el patrimonio histórico.



En la calle Joaquín Acuña, donde se localiza la mayoría de estas antiguas casonas, éstas están siendo reemplazadas por edificaciones más modernas, comercios, tinglados, y las pocas que van quedando en pie, corren el riesgo de derrumbarse por falta de protección.



Cabe señalar que, por esta arteria, diariamente circula todo tipo de transporte, incluidos colectivos y camiones de gran porte que con su paso de a poco van dañando las viejas estructuras.



Los cascos históricos como éstos son espacios caracterizados por contener ámbitos urbanos de gran valor histórico, arquitectónico y social para la comunidad, convirtiéndose en un bien patrimonial único e irrecuperable si es ignorado. En algunos otros lugares no se permiten construcciones que puedan afectar la fachada de los edificios que forman parte del patrimonio, y buscan la manera de recuperar la fachada de las viejas casonas, y esta zona cuenta con muchas construcciones antiguas que el paso del tiempo las va devorando, y si no se hace algo al respecto, en el futuro habrá lamentos por no haber cuidado este patrimonio.



Los memoriosos vecinos de este sector cuentan nostálgicos que por esta calle (la Joaquín Acuña) supo pasar el primer transporte de pasajeros que unía la zona de Las Chacras con la ciudad capital, el Tranvía, que era tirado por caballos.



Donde nació el aguardiente y grandes personajes





También en algunas de esas edificaciones funcionaban alambiques donde se fabricaba el tradicional aguardiente que identificaba a Catamarca, además viviendas donde vivieron grandes personalidades locales, almacenes de ramos generales que perduraron años, entre otros sitios de interés.



Sin dudas, la falta de conciencia a la hora de construir o de preservar el patrimonio histórico es una de las principales dificultades para proteger las construcciones antiguas y los espacios públicos, por lo que hay que apelar a la conciencia ciudadana, ya que en muchas ocasiones a los propietarios o constructores no les interesa el patrimonio ni la importancia histórica o cultural que puedan tener tales edificaciones, y buscan nuevas construcciones sin preservar lo antiguo.







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