El reconocido actor Gerardo Romano se expresó tras la controversia generada en torno al premio Oro de Mar del Plata, que según trascendió inicialmente iba a ser otorgado a él pero habría sido modificado por razones políticas. En una entrevista cargada de emoción, señaló que “no me quitó el sueño, pero sí me dio tristeza”, y precisó que lo que más le preocupa no es el galardón en sí, sino que un reconocimiento artístico pueda verse condicionado por posiciones ideológicas.
Romano reflexionó sobre arte y libertad tras polémica en los premios Estrella de Mar
Tras la controversia por el galardón, el actor remarcó la importancia de la convivencia democrática y el respeto por las diferencias.
Lejos de adoptar un tono confrontativo, el actor subrayó en declaraciones a El Nueve el valor de la convivencia democrática y el respeto por las diferencias, sosteniendo que “no respetar la ideología del otro es lo peor que le puede pasar a una sociedad”. También defendió el rol del arte como espacio de libertad y pensamiento crítico, y remarcó la importancia de la educación pública y la cultura como pilares esenciales del desarrollo social.
El actor manifestó su rechazo al llamado “canibalismo político”, entendiendo por ello que estigmatizar posiciones contrarias limita el desarrollo de la cultura y la convivencia social. Su defensa de la enseñanza pública, la cultura como espacio de reflexión y el respeto por las diferencias ideológicas se contrapone con visiones más radicales de confrontación política y recortes del rol del Estado.
Uno de los momentos más sensibles de la charla fue cuando se refirió a su salud: Romano convive con Parkinson, y lejos de victimizarse afirmó que “no es un pecado enfermarse. Hay que honrar la vida”, mostrando serenidad y compromiso con su trabajo. Destacó que sigue ensayando y actuando, y que para él el teatro es también una forma de resistencia personal y colectiva. “El teatro cura el alma”, afirmó.