El expolicía Leonardo Sotelo Delgado, imputado por hechos de violencia de género en contra de su expareja, declaró en dos oportunidades ante los investigadores de la causa.
El expolicía manifestó que su expareja lo atacaba a él y que lo amenazaba de manera reiterada.
El expolicía Leonardo Sotelo Delgado, imputado por hechos de violencia de género en contra de su expareja, declaró en dos oportunidades ante los investigadores de la causa.
En la primera ocasión, aseguró que su expareja lo violentaba a él.
Según dijo, ella lo golpeaba con “piñas y patadas”, además lo amenazaba con el arma reglamentaria y le manifestaba que lo iba a matar.
“Con respecto a todos los hechos, niego que sean verdad. Ella miente. Fue todo al revés, el que sufrió de amenaza toda la vida fui yo. (…) Y siempre con la violencia de por medio, siempre me pegaba piñas, patadas, me apuntaba con el arma, me decía que me iba a matar siempre (…)”, indicó.
El expolicía se refirió a la relación violenta que tenía con su expareja y agregó que debió soportar “los insultos de ella, que me escupa en la cara, o que en reuniones familiares me pegara patadas por debajo de la mesa, una piña. Hubo una pelea, cuando yo descubrí el celular de ella, pero estaba tan agresiva que yo salí corriendo de la casa y ella iba corriendo detrás de mí con el arma, diciéndome ‘te voy a matar, te voy a matar’. Ella me rompió un teléfono mío, donde yo tenía muchas pruebas”.
De acuerdo con lo que narró Sotelo Delgado en su primera declaración, en la última pelea que tuvo con la mujer, ella lo “agarró” a “patadas, piñas, golpes, me reventó un frasco de vidrio atrás de la oreja, sacó una cuchilla, me tiró a apuñalarme, me logró hacer tajos en el brazo y moretones de las patadas”.
El acusado comentó que “ya no aguantaba más tanta maldad contra mí”.
“Me amenazaba con hacerme bosta y que me iba a dejar en la calle sin casa, sin nada, y sin mi hija, sin nada. En las amenazas, ella me decía de que si yo la denunciaba, me iba a matar, por eso no la denunciaba. Ella me decía que sabía cómo borrar la escena del crimen. Yo considero que esto es una venganza porque yo la denuncié primero, y al día siguiente ella me denuncia a mí con todas estas mentiras. El que sufrió violencia era yo, no era ella, era yo, y también mi hija”, remarcó.
Sotelo Delgado está detenido con prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán.
El hombre fue imputado por el fiscal de Instrucción Nº 8, Sebastián Pelisari.
Está acusado por un hecho de “abuso sexual con acceso carnal agravado por resultar en grave daño en la salud mental de la víctima”, un hecho de “privación ilegítima de la libertad agravada” y dos hechos de “amenazas simples”, todos ellos en calidad de autor, supuestamente cometidos en contra de su expareja.
Durante la pesquisa, el imputado se mantuvo prófugo de la Justicia.
El representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) había ordenado la detención de Sotelo Delgado el jueves 18 de abril de este año.
Desde ese día y el martes 23 de abril, fecha en que se entregó en la Policía, el sujeto se ocultó de los investigadores judiciales.
El sujeto también declaró como testigo en la causa por la que se investiga el presunto encubrimiento por el homicidio del exministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas. Lo hizo puesto que él aseguraba que tenía información sensible del caso. Esto se debe a que su expareja trabajó como perito en la escena del crimen.