Retardan el inicio de clases en un jardín de infantes por robo
Rompieron vidrios y sustrajeron ventiladores industriales que estaban instalados y un equipo de música y pavas. eléctricas.
Escuela. El enrejado de acero no impidió un nuevo hecho de inseguridad.
El inicio de clases en el jardín de infantes JIN 2, de la Escuela N°243 Javier Castro, ubicado a una cuadra de la Comisaría Segunda, en barrio La Tablada, fue retrasado por el robo de elementos, rotura de aberturas y demoras en la reparación de daños.
En diálogo con este diario, padres de alumnos que concurren a esa institución -algunos también con hijos en otros niveles-, informaron que las clases en el nivel inicial no comenzaron como en las demás escuelas, debido a que maleantes rompieron vidrios de aberturas, causaron destrozos en parte del mobiliario y entre otras cosas, se llevaron los ventiladores.
"Esto no es nuevo. Robaron en otras oportunidades. Pero ahora parece que entraron varias veces en febrero y se llevaron hasta los ventiladores de las salas de los niños de cinco años", explicaron.
Informaron que los maleantes ingresaron a las instalaciones ubicadas en la esquina de Junín y Florida, rompieron cristales de las aberturas y robaron un equipo de audio que estaba guardado con llave en un baúl, radio grabadores, materiales de trabajo de los niños, pavas eléctricas y cinco ventiladores, tipo industrial, que estaban instalados con soportes atornillados a las paredes. "La semana pasada, a la tarde, tuvimos una reunión en el salón de donde sacaron los ventiladores y no se podía estar del calor. ¿Cómo puede ser que sabiendo que robaron las cosas y que en todas las escuelas iniciaban las clases el 2 de marzo, no hayan acondicionado mínimamente las instalaciones?", lamentaron.
Remarcaron que ante el reclamo de los padres, las autoridades del jardín decidieron aplazar "momentáneamente" el inicio de las clases, y que "una vez más, porque queremos a la escuela, estamos viendo cómo hacer para juntar dinero y reponer lo robado. Pero la verdad es que está muy difícil la situación económica".
Aseguraron que la escuela no tiene personal de seguridad ni sistema de cámaras y que "en ningún momento un directivo o alguien de Educación se hizo presente para decirnos qué piensan hacer". Recordaron que varias de las cosas dañadas y robadas fueron adquiridas con recursos obtenidos "con mucho esfuerzo" por la cooperadora, y destacaron la existencia de otras falencias.
"Hace tiempo que venimos pidiendo seguridad en la escuela. Al menos un sistema de monitoreo, pero no pasa nada. Es pura burocracia. Hasta nos cuesta lograr que arreglen un salón donde se desprendió parte del cielo raso, que cada vez que llueve gotea muchísimo. Ni hablar del pedido de que conecten la escuela a la red de gas natural. Semejante institución sigue trabajando con garrafas de 10 kilos. Por eso en el jardín se usan pavas eléctricas, que son las que robaron", finalizaron.