jueves 5 de noviembre de 2026
La mayoría fueron mujeres

Registraron 264 desapariciones de personas el año pasado

Explicaron que los factores causales de las desapariciones están vinculados a diferentes hechos de violencia.

Personal de la División Trata de Personas de la Policía dio a conocer que, durante el 2022, se registraron 264 desapariciones de personas en Catamarca. La oficial Gisela Barros y la sargento Carla Picón brindaron una entrevista a El Ancasti y comentaron que el 64% de las desapariciones fueron de mujeres. También explicaron que hubo un mínimo porcentaje de hombres mayores de 30 años de edad desaparecidos, con padecimientos de enfermedades mentales.

“En Catamarca, durante el año 2022, hemos registrado 264 desapariciones. Estamos hablando de un número alto. El 64% de las desapariciones corresponde al sexo femenino. Un mínimo porcentaje han sido masculinos mayores de 30 años, generalmente con padecimientos de enfermedades mentales”, indicaron. En la actualidad, solo hay tres personas desaparecidas.

Barros y Picón se refirieron a factores que son causales de desapariciones. En el caso de las adolescentes, los factores causales fueron “la violencia sexual intrafamiliar, causada por la nueva pareja de mamá o por algún integrante del contexto familiar. Eso ha desencadenado el malestar. Estaba siendo víctima de abuso sexual, en la mayoría de los casos”.

Por otra parte, explicaron lo que ocurre en casos de varones adolescentes. “En la mayoría de los casos, los factores expulsores han sido las nuevas relaciones establecidas por parte de las madres. Hay una rivalidad con la nueva pareja y, en algunos de los casos, se llegó a violencia física”, detallaron.

Barros y Picón, además, manifestaron que en los casos en que se denunciaron desapariciones de niños, los factores causales estuvieron vinculados a conflictos entre el padre y la madre. “Y en el medio de esta separación, está (esto de) ‘yo me llevo al niño y no te digo a dónde lo llevo’. Entonces, en esta pelea entre ellos, se denunciaban”, siguieron.

Las representantes de la División Trata de Personas remarcaron que hubo un importante número de mujeres mayores de 22 años denunciadas como desaparecidas por parte de sus parejas, quienes las habían violentado físicamente. “Van, denuncian la situación de desaparición (porque) tienen en el imaginario social que nosotros buscamos a la persona, la traemos a la casa como si fuera un objeto y no es así. Nosotros buscamos, determinamos el motivo, cuál es el factor expulsor y desde ahí trabajamos con diferentes instituciones. Si la persona es mayor de edad, nosotros no le vamos a informar al denunciante a dónde está. Y depende de la persona. Si nos dice ‘yo fui víctima de violencia, necesito ayuda’, de forma inmediata se canaliza con diferentes organismos, para darle lo que sería la intervención psicológica, física, que corresponde por Ley”, ahondaron.

Trata

Barros y Picón mencionaron de qué manera se comportan las redes de trata de personas. “Las redes de trata, dentro de las etapas, en la etapa de captación, lo que hacen es aislar a la víctima del contexto social y familiar, la van alejando para llegar al traslado. Sí o sí la víctima es trasladada a un lugar distinto de donde vive, para ser explotada. En esta etapa de traslado, lo que hacen es causar el malestar en su contexto familiar y social. Entonces, la víctima se refugia en las redes de trata. Lo que hacen es causar este malestar y la víctima desaparece de su hogar de forma silenciosa”, resaltaron.

En este sentido, comentaron que de las personas denunciadas como desaparecidas en 2022 en la provincia, solo dos casos estuvieron sospechados de delito de trata de personas. Esto lo pudieron determinar por “los indicadores y posterior a la ubicación. Fueron denunciados inicialmente como desaparición y estamos trabajando con indicadores de delito de trata. Han sido llevados con estas falsas expectativas laborales a otras provincias y, al momento de llegar al lugar, obviamente el ofrecimiento había sido falso, el pago falso y los indicadores latentes, típicos del delito de trata”.

Barros y Picón remarcaron que los indicadores de explotación laboral están vinculados a las “ofertas engañosas” de trabajo, que se refleja con un “‘no importa que no tengás título secundario. Te voy a dar el alojamiento, la comida, no te voy a descontar’”.

“Siempre como indicador principal está el traslado. Nunca la víctima es explotada en el lugar donde vive. Siempre en otra provincia. Esto es primero porque obstaculiza la parte investigativa. Y otra también que aporta es aislamiento de la víctima. Si la sacan a la víctima del lugar donde vive, la dejan vulnerable desde el lado psicológico. Entonces, la víctima va a tener como contacto de la realidad a su explotador. Te aíslan, te restringen la libertad, te explotan, le prohíben el contacto con la familia. Ninguna de las oportunidades laborales descriptas es cumplida llegando al lugar de explotación”, finalizaron.

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