El Gobierno Nacional presentó el martes un fuerte reclamo ante la Organización de Estados Americanos para que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos supervise la situación de los presos políticos en Venezuela, particularmente la del gendarme argentino Nahuel Gallo, cuya liberación se sigue reclamando.
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Piden a la OEA que supervise el estado de los detenidos
El pronunciamiento se hizo en coincidencia con un pedido similar de María Corina Machado. La líder de la oposición venezolana increpó al régimen chavista para que empiecen a liberar los detenidos. "Ha llegado la hora de liberar a los presos políticos, restablecer la verdad y hacer prevalecer la justicia sobre la impunidad", expresó a través de un comunicado de su partido Vente Venezuela.
A la misma hora, en la sede del Consejo Permanente de la OEA, el representante del gobierno argetino, Carlo Cherniak, hizo un extenso discurso con el pedido a la CIDH. "Hemos insistido, en reiteradas oportunidades, que las constantes violaciones a los derechos y a las libertades de las personas en ese país deberían ser abordadas. En particular, la detención arbitraria y desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y de otros países, tales como el argentino Nahuel Gallo", afirmó Cherniak.
El diplomático solicitó la inmediata liberación del gendarme argentino, así como que se garantice su pronto y sano retorno al país para reencontrarse con su familia. “Hemos sido claro en varias oportunidades que la diplomacia del silencio es inaceptable. Mientras a nivel regional y universal se registraba y denunciaban prácticas que se consideraban terrorismo de Estado y de crímenes de lesa humanidad, el silencio de la OEA retumbaba en nuestras sociedades, haciendo poner en duda el mismo propósito de esta organización", dijo Cherniak ante el pleno.
“A Nahuel le hacían videos”
El abogado colombiano Iván Colmenares compartió celda con el gendarme catamarqueño durante un año en la prisión SESMA - Rodeo 1 de Venezuela. En una entrevista realizada en Cúcuta, Colombia, relató las extremas condiciones en las que vivieron y la obsesión del régimen con el argentino.
El ex compañero de celda relató que las autoridades del penal tenían una fijación especial con Nahuel Gallo. "A Nahuel generalmente le hacían videos de que estaba comiendo. Duraron como cuatro meses haciéndole videos al almuerzo, a la cena, a la comida, al desayuno. Era porque era argentino", explicó.
Colmenares describió las condiciones de encierro como infrahumanas. "Vivíamos encerrados 23 horas del día. Todo se daba dentro de la celda. Las condiciones de salubridad eran mínimas: cucarachas por todos lados, heces fecales por todos lados. Había olor todo el tiempo. Todo era suciedad, humedad, oscuridad", relató.