jueves 26 de marzo de 2026
Difusión de imágenes íntimas sin consentimiento

"No queremos que esto quede impune, que la Justicia actúe"

Víctimas hicieron las denuncias penales tras haber sido amenazadas. Interviene la Fiscalía de Ciberdelitos.

“En julio me llega un mensaje al Instagram en el que me comentan que habían llegado fotos mías a ese grupo de Discord y Telegram”. La frase pertenece a una de las tantas víctimas de difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. “Ese grupo” es donde distribuyen y comparten fotos y videos de jóvenes, algunas de ellas menores, y que desde semanas está en el centro de la escena tras la publicación de las capturas y los “escraches” a los usuarios.

Según pudo averiguar El Ancasti, no se puede precisar el número de víctimas por la difusión de imágenes. “Algunas ni deben saber que hay alguien difundiendo sus fotos sin su consentimiento. Hay varios grupos, en el grupo de Discord, donde se mandan más fotos, tiene como 1.500 integrantes”, comentó una de las jóvenes.

El uso de esas aplicaciones de mensajerías también es deliberado. “En Discord podés ingresar con datos falsos, nunca vas a saber realmente quién está detrás de cada usuario a menos que se les escape algo”, añadió.

Discord y Telegram “permiten” el envío de mensajes sin que quede registro. Todo lo que se envía a través de Telegram está cifrado de forma segura por lo que es la aplicación más utilizada para compartir este tipo de contenido.

“En mi caso no eran fotos muy explícitas pero vi que había un montón de información personal”, comentó una de las víctimas en diálogo con El Ancasti. La joven pidió resguardar su identidad por temor a represalias.

Junto a las fotos los usuarios compartían datos extras. “Ella va a tal lado, va los fines de semana a tal lado, es amiga de tal”, contó la joven. Como le pasó a ella le ocurrió a una cantidad innumerable de chicas.

“Sacan las imágenes de los contenidos que se suben a las redes, también hay exparejas que suben las fotos o videos o hay amigas de ellos que les pasan”, explicó.

Contó que se enteraron del caso de un individuo que invitaba a chicas a su casa y las grababa con su celular cuando entraban al baño. “Eso es lo que estaban difundiendo ahí y hay videos sexuales también de chicas que son drogadas. También suben de menores de edad pero intentan evitarlo porque saben que se les complica más a ellos”, refirió.

El 23 de agosto, a través de la cuenta de Instagram “Reparación histórica”, se comenzaron a publicar las capturas de pantalla de las conversaciones en los grupos de Telegram y Discord. El Ancasti se contactó con las administradoras y se consensuó aguardar visibilizar la situación una vez que se hayan radicado las denuncias penales.

Como sucede habitualmente, el primer paso es el “escrache” a través de las redes sociales y pocas son las que se atreven a hacer la denuncia. El principal fundamento para no denunciar es la revictimización en la que caen como consecuencia de la falta de perspectiva de género de algunos empleados de las unidades judiciales.

Un ejemplo de ello es lo que les ocurrió la semana pasada cuando decidieron denunciar. Primero intentaron en la Unidad Judicial N° 1 pero no pudieron ser atendidas. “Nos mandaron a la Unidad Judicial N° 5 y ahí nos dijeron que no nos podían tomar la denuncia, que no había delito. Nos hicieron esperar un montón de tiempo y se nos rieron”. Tras varias horas de espera les tomaron la denuncia. “Yo escuché cómo se reían en una sala. Se burlaban y decían “las chicas consiguen plata y ahora salen a quejarse” así que no pudimos hacer nada y nos fuimos llenas de bronca”, contó.

Luego entró en acción la Secretaría de Mujeres, Género y Diversidad de la Provincia, ya que abogadas de ese organismo se contactaron con las administradoras de “Reparación histórica” para brindarles asesoramiento jurídico. Finalmente el sábado a la noche pudieron dirigirse a la Unidad Judicial Especializada de Violencia Familiar y de Género para hacer la denuncia penal. Una de las jóvenes denunció además que fue amenazada de manera anónima a través de las redes sociales. Otra joven también fue amedrentada y radicó la denuncia.

Sendas causas fueron remitidas a la Fiscalía N° 7 a cargo de Valeria Reyes, que tiene competencia en “Ciberdelitos”, y junto a la División especializada trabajan en la investigación de las denuncias.

“Tenemos miedo. Es horrible porque lo peor de todo es que saben de qué trabajo, en los lugares que voy o el instituto al que va otra de las chicas, que tiene miedo de salir de noche porque termina tarde las clases y se va caminando. Con esas amenazas cualquiera podría tener miedo”, sostuvo. Otra de las jóvenes manifestó que no se anima a denunciar pero insta a que otras chicas lo hagan. “Repudio estos actos violentos que atentan contra nuestra integridad. No quiero que esto quede impune, más allá de lo que yo pueda esperar de la Justicia, realmente deseo que se pueda accionar en contra de estos acosadores”.

Comienzos

“Estos grupos existieron siempre. Desde el 2018 con el "Mirá cómo nos ponemos" salieron todos estos grupos a la luz”, comentó una de las víctimas.

El disparador fue la “ola verde” que surgió tras la denuncia penal realizada por la actriz Thelma Fardín contra Juan Darthés por abuso sexual. En todo el país hubo un aluvión de “escraches” y denuncias por abusos y acosos sexuales.

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