Nación acelera las negociaciones con los gobernadores
Nación compensaría la pérdida de recursos por reforma laboral
El ministro del Interior sigue recorriendo las provincias para asegurar los votos que necesitan en el Congreso.
El Gobierno Nacional acelera las negociaciones con los gobernadores "aliados" y evalúa otorgar una compensación a cambio de la pérdida de recursos que provocaría en las provincias el capítulo fiscal de la reforma laboral, al tiempo que reactiva su mesa política para intentar coordinar las acciones que aseguren los votos en primer término en el Senado y luego en la Cámara de Diputados.
En este contexto, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, convocó para el viernes a una reunión al ministro del Interior, Diego Santilli, a la senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y al operador político de Karina Milei, Lule Menem. Se trata del regreso de la mesa política del Ejecutivo tras el breve receso veraniego.
El objetivo es coordinar las negociaciones en marcha para tratar de aprobar la denominada modernización laboral. Santilli ha seguido desempeñando el rol de emisario del Ejecutivo en las provincias. El lunes estuvo en Chaco con el gobernador Leandro Zdero y ha planteado internamente las dudas que han generado en los mandatarios los artículos del proyecto que buscan realizar cambios tributarios, como las modificaciones en el impuesto a las Ganancias.
Las quejas de los gobernadores se relacionan con que en un contexto de fuerte recorte de las partidas de Nación a las provincias, una merma en la recaudación complicaría las alicaídas arcas provinciales. Las provincias estiman que la baja en la alícuota de Ganancias para las empresas provocaría una caída en la recaudación cercana a los 3 billones de pesos, que son coparticipables. Es por eso que el oficialismo negocia una compensación, a fin de garantizarse en el Congreso el voto de los legisladores que les responden.
El Gobierno intentó tranquilizar a los mandatarios con que esa pérdida ocasional sería subsanada una vez aprobada la reforma, con la esperada formalización del empleo privado y la mejora de la actividad. Un mensaje esperanzador que, por ahora, no captó la atención de los mandatarios preocupados por el rojo en la recaudación tributaria. "Más allá de las dudas, los gobernadores aliados son pro-reforma", sostienen en la Casa Rosada.
Se espera que la última semana de enero Javier Milei convoque a sesiones extraordinarias del Congreso a partir del 2 de febrero hasta fines de ese mes. En primer término se discutirá en el Senado y a mediados de mes llegaría a la Cámara Baja.
Bullrich ya habilitó en el Senado la actuación de una "comisión técnica" para comenzar a debatir el dictamen que se aprobó en comisión en diciembre. La idea es llegar al recinto con el proyecto con el consenso suficiente para darle una rápida media sanción.
Mientras tanto, Santilli continúa su recorrida por los distritos. La semana pasada visitó al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el lunes mantuvo un encuentro con el gobernador chaqueño Zdero. Durante la reunión se conversó sobre la reforma laboral y la necesidad de contar con una normativa que facilite la creación de empleo y acompañe el desarrollo productivo de las provincias.
El martes, el ministro del Interior recibió en su despacho de la planta baja de la Casa Rosada al gobernador pampeano, Sergio Ziliotto, un dirigente peronista que no ha clausurado su diálogo con el Ejecutivo.