viernes 14 de enero de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Más allá del virus

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
2 de enero de 2022 - 01:15

En los últimos meses del 2021 que acaba de concluir, la provincia y el país empezaban a transitar un tiempo nuevo tras un año y medio de una pandemia que llevó más de 117.000 vidas y con un proceso de vacunación tardío y desordenado, como consecuencia de decisiones políticas inspiradas más en la ideología que en el bien común.

Pese a que aún restan resolver cuestiones centrales, como la pobreza, la inflación, el desempleo y sentar las bases de un horizonte previsible, algunos engranajes de la estructura socioeconómica habían empezado a resucitar tras la catástrofe del Covid-19.

El turismo interno registró números similares o mejores a los de la prepandemia; el comercio renació tanto en las ventas tradicionales como en la nueva modalidad online aprendida a la fuerza; y también se recuperó en buena medida el consumo de bienes y servicios. Todo ello más por instinto de supervivencia que por acción concreta del Estado.

Todavía siguen pendientes, también, los cambios necesarios para reinstalar al país en el mundo. Por un lado, depende de firmar un acuerdo razonable con el FMI por la deuda, pero, por otro, de mejorar la calidad institucional en los vínculos internacionales, lo cual quizás sea un desafío a largo plazo, para otras generaciones. Porque es utópico pensar en un cambio de paradigma en un país que sigue cometiendo los mismos errores de hace medio siglo. Se trata de una transformación cultural de fondo.

Por tal razón, mejor manejarse con los desafíos posibles hoy en este contexto.

El tema más urgente es superar esta tercera ola de Coronavirus que tiene en jaque al mundo y, por supuesto, a Argentina. No hay recetas ni medicamentos mágicos. Lo que los especialistas recomiendan es completar el esquema de vacunación y mantener los cuidados sanitarios ya conocidos. Algunas provincias, como CABA y Santa Fe, anunciaron incluso que reducirán el plazo para aplicar la dosis de refuerzo.

En Catamarca, la explosión de contagios tiene en vilo al turismo y al sector gastronómico en general que viven de la presencialidad, y mejor cuanta mayor sea posible. Por lo pronto, las restricciones anunciadas, que incluye la suspensión de eventos masivos, tales como los festivales, se extenderán hasta el próximo domingo 9.

Lo otro es mantener activo el sistema de salud público, algo que siempre es complicado en etapa de receso. En buena hora que la Provincia no haya desmantelado el hospital “Carlos Malbrán”, como se había anunciado, con alguna imprudencia, cuando se levantaron casi todas las restricciones.

Sin embargo, la pandemia pasará, o quedará atenuada a niveles gobernables, y la vida sigue. ¿Cuáles serían entonces los desafíos a encarar en 2022?

Reformas de fondo

Un primer tema medular es el reto político institucional que implica adaptar la ley madre a los cambios de este tiempo: la reforma de la Constitución de Catamarca.

El 14 de noviembre último, la misma noche de los festejos por el triunfo electoral del oficialismo provincial, el gobernador Raúl Jalil adelantó que convocaría a la oposición para empezar a delinear un consenso amplio sobre la necesidad de la enmienda constitucional.

Desde que la Carta Magna se reformó en 1988, hubo varios proyectos para reformarla nuevamente. El último que surgió del Ejecutivo provincial fue en 2014. Lo envió la entonces gobernadora Lucía Corpacci, luego de un trabajo de consultas con sectores locales a través de una comisión encabezada por el exministro de Gobierno Gustavo Saadi, hoy intendente capitalino.

Pero dos años después, la Cámara de Diputados rechazó el proyecto al no obtener los dos tercios (27 votos) exigidos para declarar la necesidad de la reforma.

En julio de 2020, la presidenta de la Cámara baja, Cecilia Guerrero, presentó un proyecto de reforma que propone incorporar derechos y perspectivas de género en los tres poderes de gobierno y la separación del Estado de la Iglesia, entre los puntos más destacados.

En líneas generales, las propuestas de reforma incorporan puntos en los que la mayoría están de acuerdo, como la eliminación de la reelección indefinida del gobernador y legisladores provinciales y municipales; la supresión de las elecciones legislativas cada dos años; la incorporación de derechos de la niñez, del colectivo LGTBIQ y de la paridad de género y de lucha contra la violencia de género.

Hay muchos aspectos más de amplia coincidencia social. No obstante, la falta de consenso en torno a la reforma es exclusivamente de orden político. Ninguna de las dos principales fuerzas antagonistas está dispuesta a ceder la prerrogativa de la reforma al gobierno de turno. Lo demostró el peronismo cuando fue oposición y ahora el radicalismo y sus aliados.

La reforma constitucional fue convertida por la política en una suerte de obra sublime, un galardón histórico que nadie quiere dejar como antecedente de orgullo al contrario. Las mezquindades y el egocentrismo se anteponen a los intereses comunes de la provincia.

Con todo, este año no habrá elecciones, y eso representa una oportunidad inmejorable para abrir el juego a un debate amplio y constructivo sobre cómo podría adaptarse la Carta Magna de los catamarqueños a los cambios operados en el seno de la social en este cuarto de siglo que transcurrió desde la última reforma.

Menos Estado

Otro cambio que empezó a producirse en los últimos meses y que requiere consolidarse para que se convierta en un giro estructural fue el crecimiento del empleo privado en Catamarca, lo que a su vez incide directamente en la disminución de desempleo.

Según datos oficiales, la tasa de desocupación en el Gran Catamarca bajó de 6,3% que se registró en el segundo trimestre de 2021 al 4,9% en el tercero, lo que confirma la tendencia que se viene dando desde 2020, cuando la tasa fue del 8,8%. En la segunda mitad del año pasado, la provincia sumó poco más de 570 empleos privados, la mayoría de ellos en la industria.

Por otra parte, el Presupuesto 2022 prevé menos designaciones en los tres poderes de Gobierno que lo solicitado por cada uno en sus respectivos proyectos. No son tantas las resignaciones, pero igual habrá que seguir de cerca las planillas salariales del año. El gobernador Jalil dijo que tal reducción es congruente con la necesidad de alentar el empleo privado.

Año nuevo, desafíos nuevos y otros crónicos.

Temas
Seguí leyendo

Te Puede Interesar