jueves 5 de noviembre de 2026
En Diputados podrían rechazar el decreto

Lousteau presidirá la comisión de Inteligencia y analizan fondos de la SIDE

Lo logró gracias a un acuerdo con el kirchnerismo en el Senado. Duro golpe para el oficialismo.

A la luz de un acuerdo entre el kirchnerismo y la UCR, el senador nacional de la UCR Martín Lousteau se quedó con la cotizada presidencia de la comisión bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, un organismo clave cuyo control era disputado por el oficialismo y el PRO. En el marco de este pacto, el diputado nacional de Unión por la Patria Leopoldo Moreau quedó confirmado como vicepresidente segundo, mientras que el senador ultrakirchnerista Oscar Parrilli fue proclamado secretario de la bicameral. En tanto, la vicepresidencia segunda de la comisión quedó en reserva para el oficialismo y el PRO.

Este reparto se definió gracias a la mayoría de ocho votos sobre un total de 14 que consiguieron Unión por la Patria y la UCR. Por el radicalismo votaron en ese sentido el propio Lousteau y la diputada Mariela Coletta, mientras que por UP lo hicieron sus seis integrantes: Germán Martínez, Paula Penacca, Oscar Parrilli, Wado de Pedro, Leopoldo Moreau y Florencia López.

La jugada que pergeñaron la UCR y el kirchnerismo, que se asegura mantener una fuerte influencia en la bicameral de Inteligencia, representa un duro mazazo para las aspiraciones de La Libertad Avanza y el PRO, que buscaban quedarse con la presidencia y desplazar a Unión por la Patria.

Los otros candidatos a la presidencia que quedaron fuera de carrera en la pelea con Lousteau eran el senador del Pj disidente Edgardo Kueider (Unidad Federal), que era promovido por Santiago Caputo y Karina Milei, y por otro lado el senador del PRO Martín Goerling (PRO), que tenía el beneplácito tanto de la vicepresidenta Victoria Villarruel como de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Este acuerdo entre la UCR y los kirchneristas podría facilitar que la oposición, con el apoyo radical, logre el quórum necesario para rechazar el decreto que amplió en 100 mil millones de pesos el presupuesto para gastos reservados de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Según fuentes cercanas citadas por el sitio El Cronista, "la alianza entre Lousteau y los kirchneristas pone en riesgo la estrategia de control del oficialismo sobre los fondos reservados".

Originalmente, la convocatoria al recinto para tratar el DNU de ampliación de fondos había sido pedida para el pasado jueves 15 de agosto, el primer día hábil para darle un tratamiento expreso al decreto 656/24 (habiendo transcurrido diez días desde la publicación del DNU en el Boletín Oficial), pero la maratónica sesión del miércoles, que se extendió hasta la mañana del día siguiente, impidió que dieran los tiempos. Los mismos convocantes retiraron la convocatoria y la postergaron, luego de que fracasara un intento mocionado por Nicolás Massot (Encuentro Federal) para interrumpir la sesión del miércoles con un cuarto intermedio. Tampoco prosperó una moción de apartamiento de reglamento para incorporar al temario de la sesión del miércoles los proyectos de anulación del decreto.

En el temario de la sesión para hoy figura el proyecto de la Coalición Cívica para declarar "nulo de nulidad absoluta e insanable" al DNU 656, y también una iniciativa encabezada por Margarita Stolbizer (Encuentro Federal) de rechazo de la medida en su totalidad. Este decreto ingresó por mesa de entradas el pasado 1 de agosto y pese al intento de la oposición, el oficialismo evitó que se tratara su validez o invalidez en la comisión Bicameral de Trámite Legislativo que se desarrolló una semana después.

En Diputados

Con perspectivas favorables, la oposición de la Cámara de Diputados ajustaba hasta última hora las clavijas para hoy en el recinto a un mínimo de 129 diputados en pos de abrir la sesión especial que tiene en la mira los fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).

El oficialismo está enfocado de lleno en la faena de operar a través de gobernadores para “bajar” diputados y que a los propulsores de la sesión se le escurra de las manos el quórum. La disputa estaba aún abierta hasta anoche, pero la balanza se inclinaba a favor de la oposición, ya que el bloque radical aportaría “entre 15 y 20 diputados” para el quórum.

La sesión fue pedida por Encuentro Federal (16 integrantes), y también por la Coalición Cívica (seis miembros) y siete diputados díscolos de la UCR, que responden en mayor o menor medida a Facundo Manes. El bloque presidido por Rodrigo de Loredo debe decidir si colaborar con el oficialismo para sacarlo del apuro en un tema que no le interesa que se eche luz y ni que escale en la opinión pública, o bien plegarse a la jugada del resto de la oposición para asestarle un mazazo demoledor.

El senador nacional y presidente del Comité Nacional de la UCR, Martín Lousteau, pidió a los diputados de la UCR que den quórum y bajen al recinto para dar el debate.

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