Los médicos Ricardo Monferrán y Alberto Ramos fueron hallados culpables en noviembre de 2021 por la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación por los delitos de “homicidio culposo” y “falsedad ideológica de documento público”. En consecuencia, se condenó a Monferrán a la pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso y al doble de inhabilitación para ejercer la profesión –es decir, cinco años-. En tanto que Ramos fue penado a dos años de prisión en suspenso e inhabilitado a cuatro años. Ambos deben cumplir pautas de conducta. Por la mala praxis, un joven de 20 años falleció en 2012. En abril, los médicos plantearon el recurso extraordinario federal para llevar el caso a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN).
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Los dos médicos condenados por mala praxis, más cerca de la inhabilitación
Recientemente, la Corte de Justicia catamarqueña rechazó el planteo. Ahora, los médicos solo tienen la opción de presentar una queja ante la CSJN. En caso de no recurrir por esta vía, en los próximos días el fallo podría quedar firme y los médicos no podrán continuar con el ejercicio de su profesión.
En marzo último, la Corte de Justicia de la provincia había confirmado el fallo de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación. El voto fue elaborado por la presidenta del máximo tribunal de Justicia catamarqueño, Fernanda Rosales Andreotti, quien fue acompañada por sus pares Hernán Martel, Fabiana Gómez, Luis Cippitelli, José Cáceres, Miguel Figueroa Vicario y Verónica Saldaño.
En relación con la condena de Monferrán se indicó que “este recurso de casación no logra demostrar la imprecisión o carencia de fundamentos. No demuestra la procedencia de la aplicación del principio de ‘indubio pro reo’ que postula con base en la supuesta imprecisión del requerimiento fiscal de la citación a juicio ni expone argumentos que evidencien la trascendencia de la modificación para conmover la condena impugnada. La condena impuesta en la causa sí cuenta con motivación suficiente, la que el recurrente no analiza, incumpliendo de tal modo la obligación a su cargo de refutar todos y cada unos de los fundamentos de la sentencia que impugna”.
En este sentido, se destacó que de la sentencia surge una exhaustiva argumentación sobre las acciones y omisiones del ahora condenado en el desarrollo de los acontecimientos que desencadenaron en la muerte del joven Gustavo Ortega. “Se verificó el error en el tratamiento aplicado al paciente. Se adiciona la indebida omisión de practicar, en tiempo oportuno, la intervención quirúrgica”, precisaron.
Mientras que respecto a Ramos, se sostuvo que el médico “no se hace cargo de la significancia de los síntomas que el paciente manifestaba en una y otra ocasión ni de la cirugía de urgencia que demandaba y que fue practicada tardíamente”. También se remarcó que Ramos reiteró la prescripción de un medicamento que produce un enmascaramiento de la sintomatología, cuando todavía no habían dado con un diagnóstico certero, lo que claramente es contraproducente. “El imputado fue condenado por ‘homicidio culposo por impericia médica’ y esa calificación legal no admite tentativa”, se valoró.
Sentencia de Cámara
El Tribunal que condenó a Monferrán y a Ramos estuvo integrado por los jueces Luis Guillamondegui, Silvio Martoccia y Mauricio Navarro Foressi. Monferrán fue asistido por el abogado Fernando Contreras Del Pino y Ramos por Gustavo Martínez Azar.
“Los imputados Ramos y Monferrán nunca volcaron su sapiencia y pericia médica para arribar a un diagnóstico certero -incluso, ni siquiera lo intentaron razonablemente, demostrando su falta de diligencia profesional en relación al cuadro de salud presentado ante sus ojos-; poniendo e incrementando, de ese modo, seria y gravemente en riesgo la salud del joven Ortega, con el ulterior desenlace por todos conocidos”, señalaron los magistrados en los fundamentos de la condena.
Expediente
El hecho por el que deben responder sucedió en junio de 2012. Gustavo Ortega, un joven de 20 años, llegó derivado desde el Hospital de Villa Dolores, Valle Viejo, hasta el Hospital San Juan Bautista. Había llegado con el “abdomen agudo”, con un diagnóstico de presunta apendicitis aguda. En el centro de salud de referencia le habrían suministrado una medicación contraindicada para su cuadro. A las horas, tras una intervención quirúrgica, el joven Ortega falleció.
La madre del joven, representada por el abogado del foro local Daniel Ortega, impulsó la querella contra los médicos que desatendieron a su hijo. En noviembre de 2021, Monferrán y Ramos ocuparon el banquillo de los acusados en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación. Un tercer médico también llegó imputado pero fue absuelto.
