sábado 18 de junio de 2022

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Editorial

Los desafíos que quedan

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1 de junio de 2022 - 01:15

La técnica médica del trasplante de órganos salva vidas todos los días. Pero la demanda es, por el momento, muy superior a la oferta. Según estadísticas oficiales, se realizan por año en el mundo alrededor de 140.000 trasplantes, pero son 2 millones los que en el mismo período se suman a la lista de los que los necesitan. Es decir, que, al ritmo actual, menos del 5% de esos potenciales receptores logrará ser trasplantado.

Las cifras en la Argentina siguen la misma lógica: existen en el país aproximadamente 200.000 personas esperando un trasplante. Durante 2021 se llevaron a cabo más de 3.000 trasplantes de órganos y córneas, lo que implicó un aumento del 40 por ciento con respecto al 2020, año con números muy bajos como consecuencia de la pandemia y los largos períodos de aislamiento social. En lo que va de 2022 se realizaron 1.366 trasplantes gracias a 560 procesos de donación. En Catamarca hubo en lo que va del año 9 donaciones, entre multiorgánicas y de tejido, y se realizaron 18 trasplantes de órganos que posibilitaron mejorar la calidad de vida de pacientes en lista de espera.

Hay que decir, de todos modos, que en nuestro país la cantidad de donantes se ha multiplicado exponencialmente, lo que hace prever en los próximos años un incremento de los trasplantes, merced al impulso de una ley sancionada por unanimidad en ambas cámaras del Congreso de la Nación en 2018 y reglamentada al año siguiente. La mencionada norma, la ley N° 27447 denominada Justina, en homenaje a Justina Lo Cane, una nena de 12 años que murió esperando un corazón, establece que todos los mayores de 18 años son donantes de órganos salvo que hayan manifestado su voluntad de no serlo. Es decir, desde entonces, en vez de manifestar la voluntad de donar, hay que expresar la voluntad contraria. El cambio ha sido muy efectivo y sus efectos ya se empiezan a ver.

Eliminada la principal restricción, que era hasta hace unos años la escasez de donantes, lo que resta es mejorar la eficiencia del sistema de salud para avanzar hacia el objetivo de máxima, que es que cada persona que necesita un trasplante acceda al órgano que le puede salvar su vida. Según los expertos, uno de los desafíos es lograr que la gran mayoría de los centros de salud del país puedan realizar las ablaciones de los órganos. También mejorar la logística para que los médicos lleguen a tiempo para hacer la ablación y los órganos, al paciente que será trasplantado. También, desconcentrar la oferta de trasplantes del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).

Los avances han sido muchos desde que se realizó el primer trasplante en la Argentina, que fue hace casi un siglo, en 1928, y de córneas. Los progresos han sido médicos y normativos. El cumplimiento de los desafíos pendientes permitirá que cada paciente en espera de un órgano pueda ser trasplantado.n

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