Mientras Elpidio Guaraz declaraba en Fiscalía General, afuera se encontraba su hija Paulina. En rueda de prensa, la joven llevó a cabo una férrea defensa de su padre. “Mi papá se convirtió en la piedra en el zapato para gente del Gobierno. Entonces intentaron, durante mucho tiempo, muchas cosas: sacarlo de la cancha, voltearlo pero nunca pudieron. A mí papá no van a poder doblarlo; él tiene sus creencias y las hace respetar”, remarcó la muchacha.
Guaraz ya se encuentra purgando la condena de nueve años de prisión, tras haber sido hallado culpable en los delitos de “privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida con violencia” y “abuso sexual con acceso carnal”.
Según Paulina, la joven que denunció a su padre “es una falsa víctima, una mentirosa, una interesada. Estaba con mi papá por los lujos que él le daba. Ella disfrutaba la vida al lado de mi papá. Toda su familia vivía en casa, con mi papá. La madre y los hermanos apoyaron a mi papá en esta causa. Es una causa armada, por esta gente del Gobierno. Fue la única forma de voltearlo a mi papá. Le armaron una causa; es una condena política. Desde el primer día ya estaba la condena. Los medios se encargaron de destrozarlo a mi papá”.
También cuestionó la investigación y, sobre todo, la palabra de la denunciante. “Es una falsa víctima que se burla de las mujeres que sufrieron abuso o violencia. La única prueba que tenía era su palabra y los jueces anularon a todos los testigos. Hubo gente que escuchó hablar cómo se preparaba la denuncia con gente del Gobierno. Tenían audios y videos y solo se basaron en la palabra de una mujer”, sostuvo.