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Entre 2023 y 2024

Las denuncias por "grooming" se incrementaron casi en un 50 %

De acuerdo con estadísticas judiciales, en 2023 se habían registrado 11 denuncias pero el año pasado hubo 20.

25 de agosto de 2025 - 00:05

Al mismo tiempo que la tecnología avanza, el delito se pone a tono. Sin embargo, tomar conciencia y prevenir suele suceder con demora. El avance y la hiperconectividad son una realidad, pero también representan un peligro. El delito de “grooming” es relativamente nuevo y en Catamarca se suman las denuncias. Algunos casos llegaron a juicio, con condena.

Según estadísticas judiciales a las que El Ancasti pudo tener acceso, entre 2021 y 2024 se registraron 74 denuncias en la Primera Circunscripción Judicial –comprende los departamentos Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, Paclín, Santa Rosa y Valle Viejo-. En 2021, en período de pandemia –cuando los chicos tenían clases de manera virtual-, se registraron 23 denuncias. Solo en la Unidad Judicial 2, en la zona sur capitalina, hubo siete denuncias. En 2022, hubo una leve merma, con 20 hechos –cinco de éstos se denunciaron en la Unidad Judicial 9, también en el sur-. En 2023 hubo una baja considerable de denuncias; se registraron 20. En la Unidad Judicial 9 –sector sur urbano- se asentaron cuatro denuncias en cada precinto.

En 2024 hubo un aumento considerable de denuncias. Se denunciaron 20 hechos. La mayor cantidad se registra en las Unidades Judiciales 1 –zona del microcentro- y 9. En cada precinto se realizaron cuatro denuncias por igual.

El “grooming” es el acoso de adultos a niños, niñas y adolescentes a través de las nuevas tecnologías de información y de comunicación (NTIC), redes sociales, teléfonos celulares o internet. El agresor busca persuadir para crear una “amistad” y de esta manera lograr un acercamiento que le permita obtener imágenes, videos con contenido sexual, e inclusive un posible acercamiento físico para abusar sexualmente de la víctima.

A través de este delito, el “groomer” –así se define a este tipo de acosador- estudia a la víctima al conocer cuáles son sus intereses, gustos, actividades, entre otros. Generalmente, el primer contacto se realiza en las redes sociales, y en ocasiones el agresor falsifica su identidad pasándose por otro chico. Una vez consolidada la relación de amistad y la confianza, el agresor no duda en empezar el acoso sexual, solicitando material pornográfico o un encuentro sexual.

Este modo de abordaje es un delito. El Código Penal Argentino, en el artículo 131 –incorporado en diciembre de 2013-, estipula que será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad con el propósito de cometer cualquier delito contra su integridad sexual.

Tanto del Sistema de Protección de chicos y chicas como desde el ámbito de la Justicia exhortan a padres, docentes y demás personas que tengan sospechas o sepan sobre abusos sexuales a niños, niñas y a adolescentes a que realicen la denuncia penal correspondiente. Al respecto, advirtieron que los delitos contra la integridad sexual a chicos y chicas son de instancia privada pero de acción pública. La sola sospecha alcanza para realizar la denuncia. El hecho de permanecer en sus hogares los lleva a estar hiperconectados en redes sociales. Por ello se recomienda el acompañamiento de padres, madres y demás adultos responsables y del fortalecimiento de la Educación Sexual Integral (ESI).

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