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El mirador político

La transformación demográfica en el frente educativo

25 de enero de 2026 - 00:15

Los primeros escarceos por la Comisión de Seguimiento y Coordinación Demográfica exhibieron aproximaciones reduccionistas para el fenómeno del desplome de las tasas de natalidad bastante previsibles. Como la iniciativa fue tomada por el Gobierno, la oposición pretende aprovecharla como otro andarivel para descargar sus críticas, de modo que atribuye la reticencia social a tener hijos a unas menesterosas condiciones económicas sobre las que los sectores libertarios más conservadores montan su contraataque a la legalización del aborto sancionada en 2020.

El campo para estas escaramuzas opositoras empezó a ser abonado por el propio Gobierno el año pasado, cuando trató de instalar la discusión sobre el tema a partir de la idea de instrumentar un bono para estimular pariciones. La propuesta fue lanzada sobre una sociedad en ayunas, a la que meses después se le proporcionó un informe confeccionado por el Consejo Federal de Inversiones con el panorama provincial de un proceso que viene desarrollándose desde dos décadas en todo el mundo y plantea arduos desafíos en múltiples frentes.

La baja de la tasa de natalidad coincide con la extensión de la longevidad, la sociedad se avejenta, dentro de tan solo 15 años la población pasiva será más numerosa que la activa.

Es una transformación profundísima en la estructura demográfica, que jaquea los sistemas previsionales y de salud. Los aportantes son cada vez menos, los beneficiarios cada vez más. La Argentina la experimenta con más intensidad que otros países.

En el PAMI, por ejemplo, son cada vez más los afiliados padres e hijos. Es decir: la cobertura médica de dos generaciones es sostenida por los nietos de la primera (si es que tienen la suerte de trabajar en blanco), con el añadido de que los nietos son más escasos.

Catamarca registró entre 2015 y 2024 un aumento del 310% de egresados de formación docente, mientras la matrícula escolar básica caía en el mismo período en un 9%: de 105.805 a 96.694 alumnos. Catamarca registró entre 2015 y 2024 un aumento del 310% de egresados de formación docente, mientras la matrícula escolar básica caía en el mismo período en un 9%: de 105.805 a 96.694 alumnos.

En costo previsional en 2023 representaba el 34% del gasto primario del Estado y hoy está proyectado en 46%.

“Estamos frente a un cambio en la estructura poblacional muy importante, con familias más chicas; con menos nietos pero más abuelos; con una prolongación de la expectativa de vida que genera más requerimientos de salud por más tiempo y una compresión de la cantidad de muertes en pocos años, porque la gente vive más. La Argentina no va a crecer mucho más en cantidad de habitantes, llegará a los 50 millones y después va a retroceder. Pero sí está cambiando fuerte en su composición demográfica porque es cada vez estructuralmente más vieja”, señala Rafael Lofman, uno de los especialistas en demografía más importantes del país.

Desfasaje educativo

En Catamarca, la tasa de natalidad se derrumbó un 42,1% en veinte años, con una notable aceleración en los últimos diez. La cantidad de nacidos vivos cayó un 36% entre 2014 y 2022: de 777.012 a 495.295 nacimientos por año.

El impacto más evidente de esta tendencia, que según el informe del CFI se acentuará, se manifiesta en el sistema educativo con un desfasaje brutal. Mientras la matrícula escolar se desploma, la cantidad de egresados docentes se incrementa.

Según la organización “Argentinos por la Educación”, la Provincia registró entre 2015 y 2024 un aumento del 310% en egresados de formación docente, pasando de alrededor de 4.000 a 14.423, mientras la cantidad de alumnos de educación básica (inicial, primaria y secundaria) caía en el mismo período en un 9%: de 105.805 a 96.694.

Hay una estructura educativa sobredimensionada en comparación con la demanda. Los intentos del Gobierno para abordar está desproporción y buscar alternativas en pos de un equilibrio se han topado hasta el momento con una contumaz reticencia de los sindicatos docentes, alertas siempre ante cualquier elemento que pueda amenazar sus privilegios corporativos.

Es un problema de primera magnitud, que se traduce ya en la competencia de las escuelas de gestión privada por capturar alumnos.

Inercia nociva

La inercia histórica del sistema educativo era inducida por una proyección hacia el alza de la matrícula. Bajo esa expectativa de crecimiento, era lógico estimular la formación docente y construir escuelas, pero la sostenida baja de la natalidad impone asumir ahora el criterio inverso.

No se trata de una cuestión optativa: los alumnos serán cada vez menos.

Según estimaciones oficiales, al 30% de las escuelas del país les sobran espacios y docentes a pesar de que, desde hace décadas, los comedores y merenderos escolares son engranajes de la asistencia social en la Argentina pauperizada.

Los sindicatos docentes se niegan a registrar esta realidad y pretenden continuar como si nada hubiera cambiado, pero el horizonte se ha modificado de modo indefectible.

Independientemente de las intenciones que se le asignen al Gobierno, si algo bueno tiene la Comisión Demográfica es llevar a la superficie unos problemas cuya solución se hará mucho más difícil si se demora su abordaje.

Con tanta evidencia disponible, ignorar los desafíos que plantea la transformación demográfica equivale a emprender una irresponsable carrera hacia el colapso.

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