El Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2 desestimó este jueves la denuncia presentada por la vicepresidenta Victoria Villarruel contra el ministro de Defensa, Luis Petri, por presuntas calumnias e injurias.
El Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 2 desestimó este jueves la denuncia presentada por la vicepresidenta Victoria Villarruel contra el ministro de Defensa, Luis Petri, por presuntas calumnias e injurias.
La presentación judicial se originó en declaraciones televisivas del funcionario, quien había acusado a la titular del Senado de “apostar al fracaso del Gobierno” y de pretender quedarse con la presidencia de la Nación.
El 2 de marzo pasado, Petri sostuvo públicamente que Villarruel fue “funcional a la oposición” y que abrió las puertas del Senado para que los bloques opositores intentaran “quebrar el plan económico” del oficialismo.
“Apostó al fracaso de nuestro gobierno y se ofreció como alternativa”, afirmó en aquella entrevista, generando un fuerte malestar en la vicepresidenta.
Villarruel consideró que esas expresiones excedían el marco de la crítica política y constituían “agravios, mentiras e información absolutamente falsa, calumniante y lesiva”.
En su denuncia, señaló que las palabras del ministro no solo le provocaron “aflicciones personales”, sino que también afectaron la institución que preside y el cargo que ocupa.
Sin embargo, el tribunal concluyó que los hechos denunciados no configuran ilícito alguno y descartó la existencia de delitos de acción pública.
En su dictamen, el fiscal Ramiro González subrayó que las manifestaciones de Petri se inscriben dentro del derecho a la opinión y la crítica política, y que avanzar con una acción penal en este contexto implicaría un uso desmedido del poder punitivo del Estado sobre valoraciones de carácter público.
La resolución reafirma la vigencia del principio de ultima ratio en el derecho penal, que establece que las sanciones penales deben ser el último recurso frente a conflictos de índole política o institucional.