Con el objetivo de combatir la comercialización de ruedas robadas, la Policía de la Ciudad secuestró más de 500 neumáticos y casi 100 llantas ilegales en una gomería del barrio porteño de Parque Patricios, que según indicaron fuentes oficiales, todas eran usadas y puestas a la venta de manera ilegal.
El operativo, que estuvo a cargo de efectivos de la División Sustracción de Automotores y Autopartes de la Policía porteña, se realizó en un local ubicado en la avenida Juan de Garay al 2800.
Allí, los productos se exhibían con sus medidas rotuladas en tinta blanca y algunos incluso con el precio, por lo que resultó notorio que la intención era venderlos.
De acuerdo con lo que explicaron desde la fuerza de seguridad, tanto las llantas como los neumáticos usados no se pueden comercializar, ya que se trata de elementos de seguridad.
En ese sentido, el propietario del taller, un hombre de nacionalidad boliviana, fue notificado del comienzo de una causa en su contra, en la que intervendrá la Fiscalía de Flagrancia Sur, por presunta infracción a la Ley 25.761, conocida como Ley de Desarmaderos.
Al ser consultado por los inspectores, el comerciante no pudo mostrar ningún tipo de documentación respaldatoria sobre la mercadería que quería vender. Por eso, los investigadores sospechan que muchas de las ruedas probablemente sean robadas.
Además, los oficiales comprobaron que un número importante de los productos tenían muy poco desgaste, un detalle que llama la atención en momentos en los que la escasez y los altos precios de neumáticos nuevos golpean con severidad a ese sector.
Debido a este contexto es que esa División de la Policía de la Ciudad intensificó las inspecciones a este tipo de negocios en busca de cortar con el comercio ilegal de ruedas que probablemente sean robadas.
Como en los casos de neumáticos y llantas, es difícil determinar si se originaron en robos, la Ley de Desarmaderos vino para ocupar ese vacío legal.