El adulto fue acusado como autor y su cómplice, como partícipe necesario. Los dos tienen defensor oficial.
Pesquisa. A cargo del fiscal de Tinogasta, Germán Quinteros.
Matías Agustín Perea (25) y un adolescente de 16 años fueron imputados e indagados por el fiscal de instrucción de la Quinta Circunscripción Judicial de Tinogasta, Germán Quinteros, en una causa que investiga un robo millonario ocurrido en esa ciudad. Con los elementos de prueba reunidos en la investigación iniciada a partir de la denuncia, el fiscal imputó a Perea por “robo en despoblado y con la participación de una persona menor de edad, en calidad de autor” y al menor de edad por “robo en despoblado, en calidad de partícipe necesario”.
Durante las declaraciones indagatorias, Perea fue asistido por el defensor oficial Maximiliano Orquera, mientras que la defensora oficial titular María Eugenia González intervino como Asesora de Menores, en representación del adolescente.
El hecho ocurrió el 13 de septiembre, cuando Perea y su cómplice se habrían dirigido a bordo de una motocicleta Honda Storm 125 cc., hacia el domicilio de la víctima, que no se encontraba en la vivienda. De acuerdo a la investigación, el sindicado habría trepado un muro perimetral y violentado una puerta de ingreso para luego acceder al interior de la vivienda, de donde sustrajo cerca de 11 millones de pesos que estaban guardados en un armario. Posteriormente, los dos habrían huido del lugar a bordo de la motocicleta y con el dinero robado.
Fuero de atracción
La Ley Provincial 5.544 de Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil establece que éste ejercerá, de acuerdo con sus respectivas competencias y conforme a la etapa del proceso de que se trate, como fuero de atracción sobre todas aquellas causas en las que se encuentren imputados o procesados adolescentes de edad punibles al tiempo de acaecimiento de los hechos tipificados como delitos, y en aquellos en los que se les hubiera atribuido responsabilidad penal en forma conjunta con personas mayores de edad. De esta manera, al adolescente no se le vulnerarán sus derechos por tratarse de una persona menor de edad. En tanto que los adultos serán procesados, en un fuero especializado para adolescentes, pero tratados como un adulto. Es decir, se realiza un abordaje desde lo particular hacia lo general.