El pasado 25 de junio, Leonardo Javier "Machete" Suárez ocupó el banquillo de los acusados de la sala de debates de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial y confesó. El 1 de enero de 2024 mató a sangre fría, de una certera puñalada, a Christian Cézar. Con su confesión, en el marco de un juicio abreviado, finalmente fue declarado culpable por el violento hecho de sangre y condenado a la pena de 12 años de prisión.
La muerte de Cézar ocurrió a las 8.50 del 1 de enero de 2024. Caminaba junto a su cuñado y en la vereda sur de avenida Los Terebintos al 1200 fue apuñalado en el pecho por Suárez. Por la grave lesión, la víctima murió en el lugar donde se desvaneció, tras varios minutos de agonía. La autopsia determinó que la causa de muerte fue por “shock hipovolémico por herida cortopunzante que atravesó el pericardio”.
“Machete” se dio a la fuga. No obstante, tras varios procedimientos, fue encontrado, a las pocas horas, en la esquina de avenida Monseñor Sueldo y 22 de Abril. El viernes 5 de enero, durante un rastrillaje en inmediaciones de la esquina de avenida Los Terebintos y La Aguada, en el barrio La Esperanza, finalmente apareció el arma homicida: una cuchilla. Ésta se encontró en una bolsa de arena, a dos cuadras de la escena del crimen, en el trayecto de la huida de Suárez.
La fiscal de Tercera Nominación de feria Gabriela De Marcos imputó a Suárez por el delito de “homicidio simple”. Teniéndose en cuenta la escala penal que prevé este delito contra la vida –una pena de entre ocho a 25 años-, la causa, una vez finalizada la investigación, fue remitida a la OGA del Poder Judicial para la realización de un juicio por jurados.
Suárez está privado de la libertad desde el día del crimen. A fin de evitar el juicio popular y dar celeridad al trámite judicial, decidió confesar. La audiencia fue presidida por el juez director Fernando Esteban. El Ministerio Público Fiscal fue representado por el fiscal de Cámara, Alejandro Dalla Lasta Baroni, quien estuvo acompañado por el abogado de la querella, Luis Marcos Gandini, en representación de la pareja de la víctima. La defensa estuvo representada por el abogado del foro local Juan Pablo Morales.
El fiscal mantuvo la acusación y pidió una pena de 12 años de prisión. La querella adhirió y la defensa no se opuso. Finalmente, el juez Esteban declaró culpable a Suárez por el delito de “homicidio simple” y lo condenó a la pena de 12 años de prisión. Además, ordenó que Suárez realice un tratamiento adecuado para sus adicciones en el Servicio Penitenciario Provincial.
Fundamentos
En los fundamentos, que se dieron a conocer el martes, el magistrado remarcó que se trata de un hecho reprochable desde todo punto de vista. “Estamos ante un hecho de extrema gravedad que culminó con la vida de una persona joven que era padre de familia”, sostuvo. A la vez, indicó que la agresión fatal sucedió en un contexto de una pelea con la víctima. “Existió una pelea previa con la víctima en virtud de un exabrupto anterior inferido por el propio Suárez; extrajo de entre sus prendas de manera artera y sorpresiva un arma blanca para lograr su cometido homicida”, detalló.