El bloque de diputados nacionales del PRO ratificó su voluntad de acompañar al oficialismo para defender el veto a la ley de financiamiento universitario, y aportará los votos decisivos para frenar la ofensiva de la oposición.
Se estima que el Gobierno necesitaría 85 votos y anoche buscaba respaldo en los gobernadores dialoguistas.
El bloque de diputados nacionales del PRO ratificó su voluntad de acompañar al oficialismo para defender el veto a la ley de financiamiento universitario, y aportará los votos decisivos para frenar la ofensiva de la oposición.
A través de un comunicado titulado “Seremos consecuentes con nuestra votación anterior”, la bancada que preside Cristian Ritondo justificó su decisión y valoró que el Gobierno haya escuchado los "pedidos con relación a mejorar la propuesta salarial a los docentes".
“El Bloque PRO va a acompañar la decisión del veto presidencial con respecto al presupuesto universitario que será tratado hoy en la Sesión Especial solicitada en la Cámara de Diputados”, indicó en el texto.
“El PRO siempre estuvo a favor de la educación pública y lo continuaremos sosteniendo en el tiempo. No cuestionamos la autonomía universitaria, su acceso ni su funcionamiento sino que, por el contrario, las promovemos. Creemos que es importante que se auditen las cuentas de las universidades, que se rindan cuentas de cara a la sociedad para que todos puedan conocer el detalle la inversión que se destina a la educación superior”, señalaron.
“También hemos estado a favor de eliminar el déficit fiscal y hemos sido responsables en las sanciones de las leyes que nos ha tocado votar a lo largo de este período parlamentario. Es necesario saber de dónde se sacan los fondos para financiar las leyes que este Congreso aprueba”, continuaron.
Por último, celebraron que “el Gobierno nacional haya escuchado nuestros pedidos con relación a mejorar la propuesta salarial a los docentes y de la inclusión de la Garantía Salarial Docente para aquellos que están en las categorías salariales más bajas del sistema”.
En la bancada amarilla, al menos 33 de sus 38 diputados votarán junto al oficialismo en contra de la ley de mejora presupuestaria y salarial para las universidades públicas.
Solamente Álvaro González y Héctor Baldassi votarán con la oposición, mientras que Héctor Stefani estará ausente por un delicado estado de salud.
Con los números ajustados, el oficialismo presionaba anohe hasta último momento para conseguir blindar hoy el veto de Javier Milei a la ley de Financiamiento Universitario. Apuestan todo a convencer a gobernadores dialoguistas y conseguir ausencias o abstenciones clave. Hay votos en danza y los radicales, otra vez, enfrentan fugas que serán decisivas.
"Se va a terminar de definir en el recinto", señalan en La Libertad Avanza, donde se declaran "bilardistas" como Milei. No van a cantar victoria hasta que no tengan los votos garantizados. También, consideran que hay muchas bancadas "especulando" porque no quieren quedar en el bando perdedor.
Para ratificar la ley, la oposición necesita dos tercios, pero sobre el total de los votos. Para ese cálculo no cuentan las ausencias pero tampoco las abstenciones.
De antemano se sabe que habrá, al menos, cuatro ausentes: Héctor Stefani (PRO), Ricardo López Murphy (Encuentro Federal), Oscar Zago (MID) y Fernando Carbajal (UCR).
Si fueran los únicos ausentes el oficialismo necesitaría 85 votos a favor para alcanzar el tercio y sellar el veto, pero todavía no alcanza ese número, con los confirmados hasta ahora.
A partir de las 17 en las puertas de la Facultad de Humanidades de la UNCa, estudiantes y docentes realizarán un conjunto de actividades como radios abiertas y clases públicas, en defensa de la educación pública y el financiamiento a las universidades. En este caso, la protesta fue organizada por la Unión de Juventudes del Socialismo.
Por su parte, el Gremio Docente Universitario participará también en una clase pública a partir de las 15 horas.
Es decir, mientras se desarrolla la sesión habrá distintas actividades en la puerta de la Casa de Altos Estudios.
"Tenemos que dar continuidad a las dos marchas educativas, es necesario que las autoridades de la universidad no lleguen a acuerdos espurios con el Gobierno, defendiendo intereses corporativos por encima de los intereses de toda la UNCa, que las conducciones de los Centros de Estudiantes no sean un apéndice de estos acuerdos espurios", expresaron desde la Juventud que encabeza la izquierda universitaria.