martes 10 de marzo de 2026
Cara y Cruz

El cachetazo belicho

En un contexto que conjuga el desplome sostenido de la recaudación y la coparticipación con el desborde de las estructuras sindicales por parte de grupos de autoconvocados, el Gobierno salió de inmediato a tratar de encapsular el conflicto que se disparó en la Municipalidad de Belén por los reclamos salariales insatisfechos de los agentes municipales.

Pocas horas después del piquete en el palacio municipal belicho, reunió a once de sus jefes comunales para informarles que la situación económica es crítica y el margen de la Provincia para solventar desatinos administrativos prácticamente nulo.

Que sea necesario ratificarles tamaña obviedad a los responsables de los municipios es indicio de la gravedad del momento. Las recomendaciones para que hagan previsiones y pongan en orden sus cuentas se remontan a por lo menos diez meses, pero al parecer la mayoría seguía confiada en que el Tesoro Provincial les resolvería finalmente los entuertos. Pero el mensaje fue claro: se acabó lo que se daba y los intendentes tendrán que poner las barbas en remojo.

Los funcionarios provinciales no solo señalaron que los ingresos por coparticipación y asignaciones automáticas del Estado nacional vienen en caída libre desde hace siete meses. También remarcaron los gastos adicionales que asumió el Gobierno desde que Javier Milei sentó sus reales en la Casa Rosada, para sostener la obra pública y subsidiar los sectores económicos y sociales más golpeados por la crisis.

El encuentro en casa de Gobierno fue encabezado por el vicegobernador Rubén Dusso y contó con la participación de los ministros de Gobierno, Alberto Natella; Trabajo, Verónica Soria, y Obras Públicas y Economía, Juan Marchetti.

El Gobierno advirtió a los intendentes que el margen para seguir solventando desatinos administrativos es nulo. El Gobierno advirtió a los intendentes que el margen para seguir solventando desatinos administrativos es nulo.

A la salida, el secretario de Asuntos Municipales, Nicolás Verón, anticipó que se dispondrán medidas tendientes a “garantizar mayor transparencia en el uso de los recursos y evitar que se generen estructuras de costos que luego resulten insostenibles para las economías municipales”.

“Las decisiones económicas que se toman a nivel nacional tienen consecuencias concretas en cada pueblo y en cada ciudad. Cuando cae la recaudación, no solo se resienten las cuentas de la Nación o de la Provincia: también se ven afectados los servicios, las obras y las políticas públicas que sostienen los municipios”, explicó.

La retracción en Catamarca de los ingresos por coparticipación y otros giros automáticos del Tesoro Nacional en el primer bimestre de este año ronda el 8%, lo que representa alrededor de 24.200 millones de pesos. En este marco se advierte la importancia de las previsiones financieras del Gobierno, que le dan algún resto para maniobrar.

Sin embargo, no parece que la inercia del retroceso de la recaudación vaya a detenerse en lo inmediato, más allá de alguna fluctuación positiva coyuntural. Hay una economía parada y un consumo en declinación que impacta directamente sobre la recaudación del IVA. De lo que la Provincia ingresa por coparticipación, el 25% va para los municipios.

Verón subrayó que la responsabilidad de los intendentes será clave para atravesar la etapa con prudencia y eficiencia en el manejo de los recursos públicos. “En un escenario complejo como el actual, gobernar exige cuidar cada peso y priorizar las verdaderas necesidades de la gente”, advirtió.

Belén operó como un cachetazo. La velocidad de la reacción gubernamental busca impedir un efecto contagio a otros distritos.

Por lo pronto, además de la reunión para anoticiar a los intendentes de que el horno no está para bollos, dictó la conciliación obligatoria. La medida es también un mensaje para UPCN y ATE, cuya intervención debería encauzar las tratativas. La proliferación de protestas de autoconvocados es un desafío a su legitimidad.

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