La secretaria de Salud de la Municipalidad de la Capital, Ana Fernanda Lagoria, fue categórica al calificar la iniciativa como “un delito” y advirtió sobre los riesgos de entregar medicamentos sin profesionales habilitados.
La secretaria de Salud de la Municipalidad de la Capital, Ana Fernanda Lagoria, fue categórica al calificar la iniciativa como “un delito” y advirtió sobre los riesgos de entregar medicamentos sin profesionales habilitados.
Lagoria explicó que existen leyes provinciales y nacionales que regulan la provisión de fármacos y remarcó que el diputado “está infringiendo la ley” al no contar con personal de salud que evalúe a los pacientes. “La gente cree que los medicamentos son caramelos y no es así”, señaló y puso como ejemplo los riesgos de manipular insulina, anticonvulsivos y psicofármacos sin los controles de trazabilidad correspondientes.
A ese rechazo público se sumó la diputada provincial Cecilia Barros, quien manifestó su “enérgico repudio” al proyecto y sostuvo que la propuesta no está “habilitada para promover mecanismos por fuera de toda normativa sanitaria vigente”. La legisladora fue contundente: “La salud de nuestra comunidad no puede transformarse en una herramienta de especulación política ni en un escenario donde se desconozcan normas básicas que existen justamente para proteger a las personas”.
Barros también respaldó la presentación de los colegios profesionales y remarcó que las normas sanitarias “no son caprichosas”, sino que “existen para garantizar seguridad, trazabilidad y control profesional”.