Córdoba explicó que Andalgalá no puede dar aumentos
El intendente viajó a reunirse con el ministro de Hacienda, para solucionar el conflicto salarial con ATE
Trabajadores municipales. Se encadenaron e iniciaron huelga de hambre
Los empleados municipales de Andalgalá sostienen un conflicto salarial que lleva semanas sin resolución y que escaló esta semana con huelgas de hambre, encadenamientos frente al Palacio Municipal y más de 300 trabajadores en paro. El intendente Eduardo Córdoba viajó el viernes a la Capital para reunirse con el ministro de Hacienda de la provincia, Juan Marchetti, en busca de proyecciones sobre la recaudación que le permitan hacer una oferta formal a los trabajadores.
En diálogo con Radio Mega de Andalgalá, Córdoba explicó la situación tras su reunión con Marchetti. "En enero la caída de la coparticipación respecto al mismo período del año pasado fue del 7,4%, en febrero del 8,8% y en marzo, que es donde más la hemos sentido, fue cercana al 9%. El municipio ha alcanzado una afectación del 95% de su coparticipación en gastos de sueldo. El mes de marzo cerramos las cuentas en rojo", detalló.
Indicó que esperan que la recaudación mejore en mayo para poder hacer una propuesta paritaria y rechazó el aumento de $200.000 por agente que exige el gremio. "Estaríamos hablando de una cifra que está por encima del 40% o 50% de la masa salarial. Es muy imposible llegar a lo que se está manifestando", sostuvo. Agregó que el municipio paralizó obras financiadas con recursos propios y redujo al mínimo los gastos operativos para priorizar los sueldos, y que de todas formas ya empezó a generar deuda a proveedores desde febrero.
Reclamo
Según denuncia la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), los municipales de Andalgalá no reciben aumentos desde octubre de 2025. En promedio cobran menos de $600.000 y los becarios no superan los $350.000. La dirigente local Liliana Gordillo fue contundente: "Mientras los sueldos siguen congelados, las tarifas no paran de subir. La boleta de luz mensual supera los $130.000, y así es imposible vivir". Y cuestionó el argumento de la intendencia: "Somos un departamento minero, uno de los más ricos, y tenemos los sueldos más bajos. El intendente tiene que gestionar soluciones, no esperar que lleguen solas".
El gremio señala además que Córdoba incumple acuerdos del año pasado y reclama el pase a planta permanente de contratados, mejoras en antigüedad y provisión de indumentaria.
Servicios esenciales
Córdoba fue terminante respecto al bloqueo de la recolección de residuos: "Ni siquiera en pandemia suspendimos ese servicio. Si el fin de semana se acumula la basura, padeceremos consecuencias de la salud".
El equipo legal del municipio presentó una denuncia con nombre y apellido de personas identificadas por obstaculizar ese servicio esencial. Dijo distinguir entre los trabajadores que se manifiestan de forma pacífica —a quienes les pidió continuar desde la vereda— y "un grupo minúsculo" con intenciones de desestabilizar. Sin embargo, los propios trabajadores afirman que más de 300 empleados adhirieron al paro, en contradicción con esa caracterización.
El conflicto de Andalgalá se inscribe en un patrón que se repite en el interior catamarqueño. En Belén, los empleados municipales también llevan semanas de protestas, y la Secretaría de Trabajo dictó una conciliación obligatoria entre el municipio y los gremios ATE y UPCN. A nivel provincial, el gobernador Jalil confirmó que en marzo la caída de la coparticipación fue cercana al 5% respecto a lo ya proyectado, y la calificó como el "peor momento" del año.
La situación se enmarca en un contexto nacional donde las transferencias automáticas a las provincias cayeron 7,5% real interanual en febrero, con nueve de los diez principales tributos en baja. Córdoba cerró con un mensaje: "Hacer propuestas salariales que en algunos meses no podamos pagar sería una irresponsabilidad absoluta".