Desde su apertura a fines de septiembre de 2025, más de 52.000 personas recorrieron sus salas, confirmando no sólo el interés del público, sino también la necesidad de propuestas culturales que ofrezcan experiencias diferentes en la provincia.
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CATA: un espacio que ya es parte de la vida cultural catamarqueña
A poco más de seis meses de su inauguración, el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA) empieza a consolidarse como uno de los espacios culturales más dinámicos de Catamarca.
Pero más allá de los números, hay un dato que define este proceso: la apropiación del espacio por parte de la comunidad. “Lo más valioso es cómo la gente se ha ido apropiando de CATA”, señala Claudia Yapura, responsable del centro. Jóvenes, familias, turistas y especialmente estudiantes transitan el lugar de forma constante, muchos de ellos de manera repetida, encontrándolo como punto de encuentro y también como espacio para aprender y compartir.
Con el paso de los meses, el perfil del público fue cambiando. En un inicio, predominaban las visitas escolares y el público local. Durante el verano, el flujo se amplió con la llegada de turistas nacionales e internacionales, mientras que actualmente se registra un nuevo ciclo con fuerte presencia de instituciones educativas.
Hoy, la mayoría de los visitantes sigue siendo catamarqueña, incluyendo personas del interior provincial, aunque también se destaca la presencia de visitantes de otras provincias y del exterior. En muchos casos, el impacto es inmediato: quienes llegan desde afuera se sorprenden por encontrar en Catamarca un espacio cultural de estas características.
La experiencia en primera persona
Lo que sucede en CATA también se refleja en las voces de quienes lo recorren.
“Nosotros somos de la escuela de Paclín, de La Viña. Son 35 alumnos de 1° a 6° grado y para ellos es una experiencia increíble. Venimos a CATA para conocer un poquito más de la provincia. A muchos les gustaron los mitos y leyendas porque estaban viendo eso en la escuela. La experiencia fue muy linda, sobre todo con el turismo de realidad virtual, los chicos estaban felices y con ganas de volver”, cuenta Giselle Guzmán, docente. “Muchos de los chicos es la primera vez que vienen al centro de la ciudad”
“Soy catamarqueña, me fui hace 14 años a Irlanda y volví después de cuatro. Me sorprendió muchísimo ver el progreso de Catamarca. Vinimos a CATA y la verdad es impresionante. Es muy lindo ver lo que pasa con nuestra cultura, que antes no se exponía tanto. Es emocionante. Los ponchos nos encantaron, son fantásticos, muy lindo ver lo que hacen los artesanos, especialmente los de Belén”, comparte Sara, quien visitó CATA junto a su esposo Ross (irlandés), y sus hijos.
“Mi nombre es Diego, soy de Guayaquil, Ecuador, y lo que más me gustó del museo fue la colección de piedras y minerales, están hermosos y muy bien iluminados, el personal de primera, recomiendo visitar CATA”.
“Soy Nicole Guevara, soy de Bolivia, quedé encantada con el museo con todo lo que pude aprender acerca de Catamarca, por ejemplo, yo no sabía de qué se trataba la Fiesta del Poncho, me gustó mucho ver los tejidos, como lo obtienen de la vicuña y de la oveja. También me llamaron la atención las piedras, los minerales, la minería algo tan importante acá en Catamarca, y la rodocrosita. Fue increíble el poder disfrutar el día de hoy”.
De la memoria al presente
Uno de los desafíos de CATA ha sido construir una identidad propia sin perder el vínculo con su historia como ex Casa de Gobierno. Ese equilibrio se vuelve visible tanto en el recorrido museográfico como en la percepción del público.
Una anécdota lo resume con claridad: al indicar como destino “la ex Casa de Gobierno”, un remisero respondió simplemente “¿a CATA?”. Para Yapura, ese momento marcó un punto de inflexión: el espacio comenzó a ser reconocido por su nuevo nombre, sin dejar de lado su pasado.
Aprender del público
El proceso de consolidación también implicó una evolución interna. El equipo de CATA fue ajustando su funcionamiento a partir de la experiencia con los visitantes: mejorando los sistemas de registro, identificando intereses y adaptando propuestas.
Ese aprendizaje permitió tener hoy una idea más clara de quiénes visitan el espacio y cómo proyectar su crecimiento. La lógica es flexible: observar, ajustar y mejorar continuamente.
Las visitas escolares ocupan un lugar central en la propuesta. CATA no sólo se plantea como un espacio de exhibición, sino como un ámbito de aprendizaje que busca despertar curiosidad, pensamiento crítico e interés por la cultura.
En ese sentido, los recorridos se adaptan a cada grupo: desde niños de nivel inicial -incluyendo experiencias diseñadas para chicos de dos años- hasta escuelas especiales. La accesibilidad es un eje clave, con infraestructura adecuada y propuestas que priorizan la interacción y la experiencia sensorial.
Un espacio que se activa con eventos y propuestas
Además de su recorrido permanente, que ofrece salas con un recorrido museográfico de gran valor histórico, turístico y patrimonial, CATA funciona como escenario de múltiples actividades culturales. La Feria del Libro realizada en noviembre pasado fue uno de los eventos más convocantes, al igual que los ciclos de cine alternativo, que atraen a públicos específicos interesados en propuestas fuera del circuito comercial.
A esto se suman talleres y actividades para las infancias, como el taller de arte -que se amplió por su alta demanda-, futuros espacios de cuentacuentos y propuestas musicales en el CATA Lab. También hay lugar para iniciativas institucionales y proyectos independientes que, con el correr de los meses, han ido eligiendo el espacio para desarrollar sus actividades.
Las salas: un recorrido por la identidad catamarqueña
CATA ofrece una diversidad de espacios que combinan historia, arte, tecnología y patrimonio:
- Sala de autor, dedicada a la historia del edificio y al arquitecto Luis Caravati, quien diseñó la estructura original.
- Espacios de realidad virtual con experiencias turísticas inmersivas
- Sala de gobernadores
- Colección de arte del Museo Laureano Brizuela
- Sala textil e hilandería
- Salas de mitos, leyendas y arqueología
- Espacio dedicado a la rodocrosita
- Área de minerales y minería en la vida cotidiana
- Sala de proyección
Un proyecto en construcción
CATA se encuentra aún en una etapa de consolidación, pero con una dirección clara: convertirse en un espacio de referencia no solo para Catamarca, sino también a nivel regional.
Con nuevas salas en desarrollo y una programación en constante crecimiento, el desafío es sostener ese movimiento y seguir ampliando su vínculo con la comunidad.
Porque si algo quedó claro en estos primeros meses, es que CATA no es solo un lugar que se visita: es un espacio que se habita.
Texto y Fotos: Colaboración de Gabriela Caviedes - Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte
CATA en números
- Más de 52.000 visitantes desde su apertura
- Durante el año 2025, desde la inauguración del Centro, se recibieron 48 instituciones educativas, con un total de 4.962 estudiantes.
- En marzo de 2026, se registraron 39 visitantes provenientes de 13 países, siendo Colombia el país con mayor representación.
- En lo que va de abril de 2026, se contabilizan 22 visitantes internacionales, destacándose procedencias de Uruguay, Estados Unidos y México.
Horarios y visitas grupales
El Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA), ubicado en Sarmiento 613, está abierto de lunes a viernes de 9 a 14 y de 15 a 20 hs, y sábados, domingos y feriados, de 17 a21 hs.
Para agendar visitas escolares, los docentes responsables deben completar un formulario para coordinar la visita: bit.ly/reservascata
En el caso de grupos de turistas u otros contingentes numerosos, se recomienda coordinar con anticipación la visita para asegurar una experiencia a medida. En estos casos, el contacto puede ser por whatsapp al 383 4220467.