La pericia psicológica de Jorge Castro (24), uno de los imputados por el homicidio de Miguel Ángel Ferreyra (28), permitió conocer rasgos de su personalidad. A través de esa prueba, se supo que Castro tiene “retraso madurativo”; reconocimiento de sus acciones y que se encuentra experimentando angustia, arrepentimiento y culpa por el hecho por el cual está acusado y encarcelado en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán.
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"Castro reconoce sus acciones, tiene angustia, arrepentimiento y culpa"
La pericia psicológica, que fue realizada por los peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF), consistió en una entrevista de larga duración.
En la oportunidad, Castro comentó que es padre de dos hijos. También explicó que uno de ellos falleció. Al otro hijo, que es un niño de 7 años, no lo puede ver puesto que tiene una causa por violencia familiar, según dijo.
El acusado mencionó que asistió a la Escuela Especial N° 7 y luego a otra de modalidad integrada en la localidad de Villa Dolores, departamento Valle Viejo. Castro remarcó que tiene un carné de discapacidad por posible “retraso madurativo”.
Mónica Murúa, la madre de Castro, también imputada por el crimen, resaltó que ese carné está vencido desde el año 2012.
Los peritos del CIF observaron que tiene “actitud de sumisión y angustia contenida por los actos denunciados”. También percibieron que posee “noción situacional parcial en función del daño ocasionado, y sufre angustia y arrepentimiento sobre los mismos, de estilo infantil”.
Los especialistas señalaron que el estado de ánimo del hombre está asociado a la angustia por el suceso y su situación de detención. En este sentido, añadieron que Castro “expresa vivencia de culpa”. Además, notaron que tiene tendencia a la impulsividad reactiva a estímulos que vive como amenazantes.
Con respecto al hecho, se estableció que recuerda detalles y secuencias de lo sucedido, “con reconocimiento de sus acciones pero sin dimensionar los alcances de las mismas”. “Es decir, en un contexto que se lee violento, tanto en su historia vital como al momento del hecho, de acuerdo a los testimonios surgidos en el expediente y del relato de Castro, su conducta podría haber estado condicionada por conflictos previos con las personas implicadas, dificultad en el control de sus impulsos agresivos potenciado por el consumo de sustancias, según su relato. Y como disparador de la escena, la vivencia de ‘peligro’ a la que vio expuesta a su madre, quien formó parte del conflicto”, señalaron los peritos.
Al momento de atacar a Ferreyra, Castro quiso defender a su madre y no tuvo intención de “matar”, según el informe de la pericia. Actuó de esa manera “como modo natural a su estilo de vida, de responder a la situación conflictiva generalizada en la que estaban implicando a su progenitora y otras personas”.
El sospechado de darle la puñalada mortal a Miguel Ángel reconoce y describe la secuencia inicial y final de su acto, incluyendo “la vivencia de angustia rudimentaria a su nivel de inmadurez emocional compatible con retraso madurativo en el contexto del daño ocasionado”.
Castro tiene cierta autonomía en tareas de la vida cotidiana, pero “en dependencia afectiva hacia el vínculo materno”, desde un nivel de inmadurez emocional y afectivo compatible con “retraso madurativo”.
En la pericia, descubrieron que tiene dificultades en el plano de la socialización, manifestando comportamientos de tipo antisocial desde la transgresión de las leyes y normas.
Castro, además, tiene una familia “de tipo expulsiva, con ausencia de cuidados adecuados en su persona y su patología mental”. El sujeto no estaba medicado ni con consultas interdisciplinarias al momento de la pericia.
“Considerando su dificultad en el control de sus impulsos agresivos-reactivos, su análisis precario de aspectos de la realidad, consumo de sustancias y ausencia de tratamiento a su patología madurativa, el riesgo de agresividad y peligrosidad de Castro es elevado al momento del examen”, describieron los especialistas. Otro punto sobresaliente del informe indicó que el encartado es “de condición humilde y escaso nivel de instrucción”. Castro tiene prisión preventiva y, en principio, aguardará el juicio en su contra privado de la libertad en el SPP.
Ferreyra fue asesinado de un puntazo en el pecho el domingo 10 de septiembre.