Los últimos datos del Mercado de Trabajo publicados por el INDEC y correspondientes al tercer trimestre de 2025 arrojaron una leve disminución en la desocupación en todo el país, que bajó 0,3 puntos porcentuales respecto del año pasado para ubicarse en 6,6%, y un punto por debajo del segundo trimestre de este mismo año. En paralelo, el empleo creció en 0,4 p.p. Sin embargo, esta baja no puede celebrarse tanto si se observan otros datos que arroja el mismo informe, como el hecho de que la informalidad aumentó casi un punto y que el crecimiento del empleo estuvo principalmente impulsado por cuentapropistas.
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Castillo de arena
Los datos en Catamarca presentan su particularidad. Mientras a nivel nacional la tasa de actividad creció en 0,3 puntos, en la provincia ese indicador aumentó en 0,9 p.p. en relación con el trimestre anterior y en casi cuatro puntos (3,9) en comparación con el mismo trimestre de 2024. En el caso del empleo, la suba fue de 1,3 p.p. en relación con el segundo trimestre de este año y de 2,6 p.p. en comparación con el mismo de 2024.
La desocupación tuvo un comportamiento distinto. En la comparación con el mismo período del año pasado hubo un crecimiento de 2,6 puntos, exactamente lo mismo que creció la tasa de empleo. Sin embargo, en relación con el trimestre anterior hubo una caída de de 1,1 puntos. Estas variaciones generalmente se explican por el porcentaje de la población económicamente activa que está en la búsqueda de un empleo y no lo consigue.
Otros datos relevantes están relacionados con la subocupación, que a su vez se divide en demandante y no demandante. Se trata de trabajadores que están o no en la búsqueda de otros ingresos. En Catamarca creció en 1,4 p.p. respecto del trimestre anterior (explicado por una subocupación demandante de 1,2 y no demandante de 0,2), y creció en 0,9 p.p. en relación con el mismo período del año anterior (explicado por la compensación entre una caída de 0,5 p.p. de subocupación demandante y un 1,4 de crecimiento de la no demandante).
A nivel nacional, el empleo informal aumentó 0,7 puntos interanuales, que pasó del 42,6% en el tercer trimestre de 2024 al 43,3% en el mismo período de este año, lo que implica que el crecimiento del empleo se explica por este sector de trabajadores.
De la totalidad de los trabajadores informales, el 61,7% son trabajadores dependientes (-2,1 respecto del año anterior), el 60,8 son asalariados, el 1,7% son patrones (0,3 menos que el año anterior) y el 38,3% son independientes (2,1 más que el año pasado). A su vez, de los trabajadores informales el 86,1% no hace aportes jubilatorios, cifra que creció también en 2,1 puntos respecto de 2024.
Los números pueden parecer en principio una buena noticia, pero al desagregar los datos emerge una realidad preocupante: el empleo crece, sí, pero lo hace a costa de mayor informalidad y precarización. En Catamarca, donde la tasa de actividad creció significativamente más que en el resto del país, el aumento simultáneo del empleo y la desocupación en comparación interanual reflejan una dinámica compleja: más personas buscan trabajo, algunas lo consiguen, pero muchas no, y quienes lo encuentran suelen hacerlo en condiciones de mayor vulnerabilidad.
El hecho de que casi nueve de cada diez trabajadores informales no realizan aportes jubilatorios es un problema que no solamente da un indicio de la precariedad laboral, sino que hipoteca el futuro de miles de catamarqueños que no tienen posibilidades de pensar en un envejecimiento digno. Celebrar la estadística pura sin atender las señales de alarma sería una irresponsabilidad política.