miércoles 18 de febrero de 2026
La doctora Vides Herrera instó a estar atentos a los síntomas

Cáncer infantil: señales de alerta para un diagnóstico precoz

La jefa de Hemato-Oncología del Hospital de Niños pidió priorizar el cáncer infantil en la salud pública.

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, que se conmemoró el pasado 15 de febrero, la doctora María Soledad Vides Herrera, jefa del Servicio de Hemato-Oncología del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón, compartió un mensaje clave para la comunidad. A través de un video difundido por el Círculo Médico de Catamarca, la profesional enfatizó la importancia de reconocer las señales de alerta temprana para mejorar las probabilidades de supervivencia de los niños.

La doctora Vides Herrera subrayó que el cáncer infantil "debe ser una patología prioritaria en la salud pública", ya que constituye "la segunda causa de muerte después de los cinco años, luego de los accidentes". Además, explicó que esta enfermedad genera una alta morbilidad, impactando profundamente en la vida del niño y su familia, que debe afrontar internaciones prolongadas y tratamientos continuos.

Diagnóstico temprano

El mensaje central de la especialista fue la necesidad del diagnóstico precoz. "Es fundamental para obtener una mayor sobrevida", afirmó. En este sentido, detalló los síntomas más comunes a los que los padres y cuidadores deben prestar atención, explicando cómo se presentan según los distintos tipos de cáncer infantil.

La doctora Vides Herrera señaló que, en primer lugar, es clave observar aquellos signos que pueden indicar leucemias, la patología más frecuente en niños. Estos incluyen fiebre persistente, pérdida de peso, falta de apetito, decaimiento general, moretones en el cuerpo y sangrados. En cuanto a los tumores del sistema nervioso central, advirtió que pueden manifestarse con dolores de cabeza persistentes en un niño previamente sano, a menudo acompañados de vómitos "en chorro", especialmente durante la mañana.

También se refirió a los linfomas, que suelen presentarse como bultos o adenopatías en zonas como el cuello o las axilas. Se trata de inflamaciones que persisten en el tiempo y no responden al tratamiento con antibióticos, que pueden estar acompañadas de fiebre, pérdida de peso y sudoración nocturna. Por último, mencionó la importancia de estar atentos a los dolores óseos generalizados que no ceden con antiinflamatorios y que llevan al niño a abandonar sus actividades. También alertó sobre dolores localizados con hinchazón o aumento del tamaño en articulaciones, que pueden ser indicio de tumores óseos.

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