Al cierre de esta edición, Gabriela Cano, apoderada de la empresa Plaza 25 SRL, a cargo del bar Caravati que funcionaba en las instalaciones del Club Social 25 de Agosto, informó que en pleno traslado del comercio al edificio donde funcionaba Medialunas Calentitas (100 metros de distancia), "nos dimos con que las puertas internas del bar que dan acceso al Club Social habían sido violentadas, que personas ingresaron por ese lugar y sustrajeron artefactos de luz, escaleras, un marco antiguo de una puerta, documentación, aceite y otras cosas". Dijo además que el martes "vino un chico y de muy mala manera exigió la entrega de algunas cosas, junto con el presidente del Club, Arturo Navarro, quien adujo que es el dueño del lugar". Para finalizar aseguró que "el daño material y emocional que nos están causado (desde el Club) es inconmensurable, porque tratan muy mal a las mujeres".




