miércoles 26 de enero de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Editorial

Acuerdo heterodoxo se necesita

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
8 de diciembre de 2021 - 01:05

El gobierno nacional necesita cerrar con el Fondo Monetario Internacional un acuerdo técnico básico en el corto plazo, pues si éste no se produce antes de fin de año las acechanzas del establishment financiero pondrán en peligro la precaria estabilidad de la economía argentina.

La expectativa es lograr un acuerdo con condimentos heterodoxos, es decir, no basado exclusivamente en las clásicas recetas del organismo multilateral, pues las experiencias recientes del FMI en la Argentina y otros países de América Latina han sido bastante negativas.

Un acuerdo basado en las exigencias ortodoxas del Fondo, orientadas a un estricto ajuste fiscal, conducirían a más recesión, entienden en el gobierno, y lo que Argentina menos necesita es una contracción de su economía, sino crecer para poder pagar el mega crédito de 44.000 millones de dólares contraído por Mauricio Macri durante su gestión, además de la deuda con los acreedores privados reestructurada el año pasado.

Los analistas consideran que el FMI de hoy es bastante más flexible que el que negociaba con Argentina durante el gobierno de Carlos Menen y Fernando de la Rúa. En parte por el estrepitoso fracaso de aquellas políticas que condujeron a la explosión de la convertibilidad, y en parte también porque el organismo tiene corresponsabilidad en el préstamo acordado en 2018, el más grande de su historia, vulnerando incluso su propio estatuto. Si fue heterodoxo en la autorización del crédito, por qué no serlo en la negociación para que nuestro país pueda pagarlo, considerando que una buena parte de ese dinero terminó alimentando la especulación financiera y la fuga de capitales.

Lo que Argentina necesita es arribar a un acuerdo con postergación de vencimientos, de tal manera que tenga oxígeno para poder crecer. A partir del 2024, el país deberá empezar a pagar la deuda con los bonistas privados en función de la reestructuración alcanzada el año pasado. Sumarle a estos compromisos pagos abultados al FMI sería insostenible para la economía nacional.

Pablo Manzanelli, Investigador del CONICET y del área de economía de la FLACSO, analiza que aún llegando a un acuerdo con el Fondo, los pagos previstos para los próximos años seguirán siendo de gran magnitud. “Si se supone que se obtengan cuatro años de gracia para la amortización del capital con el FMI -es decir, que se empiece a pagar el capital de la deuda en 2026- y que no se logre reducir la sobretasa en los intereses, la estimación de los vencimientos totales en moneda extranjera, incluyendo a los privados, se ubicaría en promedio en torno a los 9.500 millones de dólares en el período 2022-2025 y saltaría a 22.000 millones en 2026-2031. De esto modo, en el mejor de los casos se postergaría la crisis de la deuda”, sostiene.

Las negociaciones con el FMI, y un posterior acuerdo global, requieren de un fuerte apoyo político de las fuerzas mayoritarias de la Argentina. Acordar no es una alternativa, sino el único camino posible. Entrar en cesación de pagos ocasionaría un daño devastador, de modo que la dirigencia política debe superar las diferencias ocasionales y unirse en un frente común, porque los intereses generales son comunes.n

Seguí leyendo

Te Puede Interesar