sábado 13 de agosto de 2022

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En Andalgalá

A un año del brutal femicidio de Eugenia Olivera, la causa fue elevada a juicio

Eliseo Guerrero (34), su expareja, es el único imputado. La joven, madre de tres niños, estuvo desaparecida durante tres meses. Un posteo en Faceboock puso el alerta.

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13 de julio de 2022 - 00:25

"Ella es una amiga de la infancia de Tucumán. María Eugenia Olivera vive en Catamarca, Andalgalá. Supuestamente dicen que viajó a Tucumán para visitar amigas; otros que vino a buscar empleo pero su última conexión de Whatsapp fue el 16 de julio. Nunca más escribió. Desde julio no se sabe nada de ella. Aquellas personas o amigos cercanos que la hayan visto o estado con ella por favor comunicarse conmigo por MP. Tiene 3 hijos y jamás los dejaría solitos. Gracias", había posteado, los primeros días de septiembre del año pasado, una amiga de Eugenia, desesperada por saber algo de ella.

La fiscal de la Segunda Circunscripción Judicial, Soledad Rodríguez, había tomado conocimiento de esta situación y ordenó las primeras medidas. Entre éstas, dispuso al arresto en averiguación del hecho de Eliseo Guerrero, expareja de la joven. En febrero de ese año, Eugenia lo había denunciado por violento y, por este hecho, había estado detenido. Los momentos de incertidumbre se convirtieron en momentos de horror. Personal de Homicidios de la Policía había hallado restos óseos calcinados en una zona conocida como Agua Salada, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Andalgalá, al margen de la ruta provincial 46. El sitio puntual está ubicado a unos 300 metros adentro desde la ruta. Un anillo y un arito hallados en la zona de rastrillajes fueron indicios claves. En ese contexto, el hallazgo de estos elementos, más otros secuestrados en allanamientos, registros domiciliarios y toma de testimonios llevó a la fiscal Rodríguez a ordenar que Guerrero (33) pasara a calidad de detenido.

El acusado nunca había realizado la denuncia por la desaparición de Eugenia, madre de sus tres hijos. Al contrario, según los testimonios, brindó distintas informaciones en cuanto a dónde estaba ella ante la pregunta de quienes la conocían y comenzaron a notar su ausencia. Lo grave del hecho es que nadie, ni amigas de Eugenia ni el área de Dirección de Mujer, Niñez y Familia advirtieron que algo no estaba bien, a pesar de que Eugenia estaba siendo monitoreada por el área desde febrero cuando ella lo denunció. A la vez, Guerrero tenía entre sus pertenencias en la vivienda allanada, la documentación de Eugenia y sus tarjetas de cobro. A todos les habría manifestado que ella había viajado. Lo macabro: él siguió su vida normal.

Ante la prueba obtenida, la fiscal imputó a Guerrero por el delito de "homicidio doblemente calificado por la relación de pareja, en concurso ideal, en contexto de violencia de género". Al momento de la indagatoria, Guerrero contó su versión. Si bien no precisó cómo le causó la muerte a su expareja, sí señaló que quemó su cuerpo.

En octubre último, el juez de Control de Garantías de Andalgalá, confirmó la detención y Guerrero fue trasladado penal en Capayán. A finales del año pasado, Martín Camps asumió como fiscal de la Segunda Circunscripción Judicial. Hace unas semanas, dio por terminada la instrucción de la causa y la elevó a juicio. No obstante, Juan Pablo Morales , el abogado del imputado, oportunamente presentó nulidades por lo que la elevación a juicio aún no está firme.

Pedido de preventiva para acusado de violento

En otro orden, el fiscal de Andalgalá, Martín Camps, la semana pasada solicitó la prisión preventiva para un hombre que tiene varias denuncias por violencia. De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, desde 2020 registra varias denuncias y oportunamente había sido imputado por el delito de “lesiones graves agravadas por mediar una relación de pareja”. Luego, se sumaron las acusaciones por “desobediencia judicial”, “amenazas” y “lesiones”. Atento a la conducta deliberada por parte del acusado de no cumplir con las restricciones fijadas por la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial como del Juzgado de Familia, el fiscal Camps habilitó la feria y solicitó la prisión preventiva. A finales de esta semana se concretaría la audiencia.

Ante una posible situación de violencia, la Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género, ubicada en Avenida Maximio Victoria 118, funciona las 24 horas. También pueden presentarse en las Unidades Judiciales de Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú. La sede de la Fiscalía Penal –sita en Junín al 600- es otra posibilidad para asentar denuncias. En el interior, pueden dirigirse a las comisarías o a los Juzgados de Paz.

Además, se encuentran habilitada la Línea 144. El Servicio de Asistencia, Contención y Refugio por Violencia de Género ofrece la vía whatsapp a través de los teléfonos 3834200144 y 3834027684.

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