también fue declarado culpable de amenazas y lesiones
11 años de prisión para un policía acusado de abuso sexual a su expareja
Fue condenado por unanimidad. Llegó detenido al debate. Los hechos ocurrieron en agosto de 2023.
Minutos previos a las 13, la secretaria de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación, Milagros Santillán leyó el veredicto. Por unanimidad, el policía que ocupaba el banquillo de los acusados fue declarado culpable en los delitos de “amenaza calificada por el uso de armas”, “abuso sexual con acceso carnal”, “lesiones leves calificada por haber mediado una relación de pareja” y amenazas simples”, todo en concurso real.
Los jueces Silvio Martoccia, Miguel Lozano Gilyam y Luis Guillamondegui impusieron la pena de 11 años de prisión y ordenaron al Servicio Penitenciario Provincial que gestione los medios para realizar un tratamiento psicológico, a los fines de evitar nuevos hechos de violencia contra la mujer.
El acusado –cuyos datos se reservan a efectos de preservar a la denunciante, su expareja- llegó a debate privado de la libertad, con prisión preventiva, desde el 12 de agosto de 2023, cuando sucedieron los hechos de violencia. El debate se inició el martes y se desarrolló a puertas cerradas. Durante cuatro jornadas se escucharon testimonios. Debido a que uno de los delitos imputados era de instancia privada, el debate se desarrolló a puertas cerradas.
En la primera audiencia, el acusado declaró y contó su versión. Su testimonio fue extenso. Negó la imputación y dijo que su expareja, la denunciante, “es celosa”. Durante la segunda, declaró la denunciante. La mujer confirmó sus dichos.
De acuerdo con la denuncia, el 12 de agosto de 2023, en horas de la madrugada, la denunciante se encontraba en su casa, en la Capital, junto con su expareja. El imputado le mostró una tijera de podar de unos 30 centímetros de largo, gasas y desinfectantes. "¿Qué parte querés que te corte? Elegí: el dedo de la mano o el dedo del pie. Vos tenés que tener cuidado conmigo; no me conocés. Soy capaz de hacerle daño a tus hijos, a tu hermana, inclusive a vos. Vos no tenés idea quién soy yo", habría sido la amenaza. La mujer estaba atemorizada. Entonces, el acusado la ultrajó y luego la golpeó. Finalmente, el acusado volvió a amenazarla. "Te voy a meter esta bolsa en la cabeza, por dos minutos, para que vea lo que se siente cuando no veo a mi hija", le dijo.
Uno de los testimonios clave fue el de la psicóloga que efectuó la pericia psicológica al imputado. Según su informe, el acusado no tiene empatía. Su personalidad se caracteriza por su inmadurez y egocentrismo. Lo describió como una persona calculadora, que objetiviza a las personas para sus propios fines.
Ayer, se escuchó al último testigo. Luego, se pasó a la instancia de los alegatos. Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que el fiscal de Cámara Augusto Barros mantuvo la acusación contra el policía. Solicitó la pena de 11 años de prisión y que realice tratamiento psicológico. A su turno, la abogada de la querella, Verónica Donato adhirió a lo solicitado por el representante del Ministerio Público. En tanto que la defensora Penal Oficial de Segunda Nominación Florencia González Pinto peticionó la absolución o la pena mínima.
Tras la lectura del veredicto, la abogada de la querella se mostró satisfecha con la sentencia. “Es lo que habíamos pedido. El Tribunal, de manera unánime, escuchó lo solicitado y estamos conformes, no sólo por el monto de la pena sino también porque se hizo lugar al pedido de tratamiento psicológico. Nos parece sumamente importante que la pena tenga en cuenta también para que a futuro, en una reinserción social, no vuelva a producir hechos dañosos hacia otras mujeres”, sostuvo Donato.
La Fiscalía solicitó, conjuntamente con la querella, 11 años de prisión. Además, el fiscal había solicitado tratamiento psicológico. La defensa había solicitado la absolución o la mínima, seis años. El debate que tiene en el banquillo de los acusados a un policía que debe responder por un delito contra la integridad sexual estaría llegando a las últimas instancias. Ayer, en la tercera audiencia, entre los testigos citados declaró una profesional que realizó la pericia psicológica al acusado. Este informe describió al imputado y complicó su situación.