Con la misma convicción en las fuerzas propias como cuando ganó la Eurocopa 2004 y tras dos intentos fallidos en Estados Unidos 1994 y Sudáfrica 2010, Grecia logró superar la primera ronda de una Copa Mundial al vencer a Costa de Marfil por 2-1 en el último instante y quedar segunda del Grupo C. El encuentro se jugó ayer en Fortaleza. Cuando todo parecía definido a favor de los africanos, a los que un empate los clasificaba a octavos de final, un penal convertido por Georgios Samaras (figura) provocó el delirio de los helenos (2-1, 90+3'). El resultado terminó haciendo justicia con el equipo que encaró el partido con más actitud. Los marfileños pagaron caro cierta displicencia que mostraron en buena parte de los 90 minutos. Tal vez porque el empate les jugaba a favor, les faltó la intensidad necesaria para un encuentro de la importancia de éste, algo que se vio perfectamente en el primer gol griego. Ismael Tiote falló un control sencillo en la mitad de la cancha, Samaras se lo comió con la presión y terminó definiendo bajo ante la salida de Barry (1-0, 42').



