Senegal, que enfrentará hoy a la Selección argentina por la cuarta fecha del Grupo B del Mundial de basquet, llegó a España como una de las cenicientas del torneo, pero se ha convertido en la gran sensación, tras ganar a Puerto Rico y Croacia y estar casi clasificada para octavos.
Nada se conocía del baloncesto senegalés hasta hace apenas unos días. Solo los más expertos habían oído hablar de un prometedor pivote que juega en la NBA, un tal Gorgui Dieng, y su resultado en el último Afrobasket (3º por detrás de Angola y Egipto) tampoco hacía presagiar gran cosa. Ya fue sorprendente la victoria el domingo ante Puerto Rico (82-75), pero el bombazo saltó el lunes cuando los africanos derrotaron a Croacia (75-77), un partido en el que el tal Dieng se comió a los balcánicos con unas estadísticas propias de estrella de la NBA: 27 puntos (8 de 14 en tiros de dos y 11 de 12 en tiros libres), ocho rebotes, tres asistencias y dos tapones. Todo ello jugando los 40 minutos, lo que indica además la capacidad atlética del pivote de los Minnesota Timberwolves (2,11 m). "Estoy muy contento del trabajo del equipo. Hemos trabajado mucho este verano para jugar aquí con el equipo nacional y estamos jugando un buen baloncesto”, declaró a la AFP tras le entrenamiento de este martes, jornada de descanso en los grupos A y B del Mundial. El caso de Dieng es atípico. A diferencia de la mayoría de jugadores africanos, que nacieron y se formaron en Europa o Estados Unidos, el jugador de 24 años nació en Kebemer, una ciudad al nordeste del país, y solo hablaba la lengua local cuando ojeadores de la NBA le descubrieron en 2009 en un torneo de jóvenes promesas y se lo llevaron a Estados Unidos.