sábado 13 de junio de 2026
El arte de la danza más allá de los 50

Catamarca tiene un campeón veterano de Malambo

Enrique Vega de la Academia Semblanzas se consagró en La Rioja entre representantes de todo el país.

Por Redacción El Ancasti
La academia Semblanzas no deja de conseguir logros no solo a nivel provincial sino nacional y en cada escenario que transitan queda de manifiesto que lleva bien en alto el nombre de la provincia en el arte de la danza.

Los logros, alcanzados merced de un gran esfuerzo, sacrificio y dedicación, no solo se reservan para los pequeños y jóvenes bailarines, sino que también y con un mayor orgullo lo hacen sus mayores, que integran el cuerpo de danzas.

Tiempo atrás Semblanzas, que tiene como director al prestigioso profesor Pablo Segovia, logró alcanzar una importante cantidad de premios durante el 1° Encuentro de Danzas Folklóricas celebrado a principios de este mes en Recreo, pero entre ellos se destaca uno de los premios que reflejan el sacrificio y la perseverancia y sobre todo las ganas de vivir la vida.

En el evento que unió a bailarines de diferentes puntos de la provincia, Enrique del Valle Vega, de 51 años, alcanzó el premio "Consagración” en el rubro de Malambo, pero ya cosechó otros méritos como sucedió en la provincia de La Rioja, donde se consagró Campeón de Malambo en la categoría veteranos en el Certamen Nacional del Contrapunto "Los Caudillos", entre una importante cantidad de malambistas de diferentes puntos del país.

Enrique tiene 51 años e integra el ballet de adultos de Semblanzas, en diálogo con EL ANCASTI, comentó que descubrió su amor por la danza hace 8 años, y que logró ir perfeccionándose en base a la perseverancia.

Enrique, al igual que sus compañeros trabaja, tiene familia, está escaso de tiempo pero de igual manera se da lugar para ensayar tres veces por semana, varias horas, y dedicarle más tiempo si es que hay que participar de algún encuentro.

Junto a Rito Molina, Julio Soria y Rubén Castillo integran un cuarteto de malambo, uno de los pocos que hay en la provincia y quizás en el país. Y es que mientras se transita la infancia y la adolescencia las obligaciones son menores y se dispone de más tiempo, mientras más grandes el sacrificio es mayor, no solo para llegar a conjugar lo laboral y familiar, y la pasión por el baile, sino en la misma salud, pero el esfuerzo es grande y los logros se reflejan.

Este cuarteto tiene un pilar fundamental, el profesor Pablo Tula, que es, según lo definió Enrique: "nuestro padre a pesar de que es más joven que nosotros, porque nos cuida, nos alienta… todo se lo debemos a él” dijo orgulloso.

El profesor tampoco escatimó elogios para sus alumnos, y sostuvo que son muy pocas las personas que a avanzada edad se dedican al folklore competitivo, "porque se ha vuelto muy atlético y muy sacrificado por la edad, el cansancio y las responsabilidades”.

Enrique, junto a sus compañeros, es un claro ejemplo de que no hay límite para empezar a disfrutar de las cosas que apasionan, y en este caso que llenan de orgullo a toda la provincia.
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