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La baja de Ginóbili, el dilema a superar

Argentina empezará la competición este sábado ante Alemania, dentro de un grupo A teóricamente asequible, donde Serbia se perfila como el gran rival.
26 de agosto de 2010 - 00:00
La selección argentina de básquetbol, aún con una fuerte presencia de su Generación de Oro campeona olímpica en 2004, espera superar en el Mundial de Turquía, que arranca el sábado, la ausencia de su estrella Emanuel Ginóbili y la irregularidad de su preparación.

La cuenta atrás del equipo albiceleste hacia la competición ha estado marcada no tanto por la baja de Ginóbili (San Antonio Spurs), que se sabía desde hace tiempo, sino por los contratiempos de las lesiones, que forzaron el adiós de Juan Pablo Figueroa y Juan Pablo Cantero.

El equipo ha estado entre los cuatro primeros de todas las grandes citas desde su subcampeonato mundial en Estados Unidos-2002, por lo que su nombre figura en casi todas las quinielas de favoritos, a pesar de las bajas y de la desigual imagen mostrada en sus últimos partidos.

Estoy contento con el nivel que hemos alcanzado. Hay que mejorar, pero hemos tenido una buena preparación, tranquilizó el técnico Sergio Hernández, optimista sobre el potencial de sus muchachos. En ellos, el equipo ha ido de menos a más, pero alternando grandes partidos con otros más decepcionantes.

En el Sudamericano de Neiva (Colombia), los representantes argentinos cayeron ante Brasil en la final, aunque el equipo, más parecido al del Mundial, pudo desquitarse poco después en el Súper 4 del Bicentenario en Salta, ganando primero a la verdeamarela (95-78) y luego a Puerto Rico (84-79).

Con los puertorriqueños cayó después en un amistoso en Santa Fe (96-89), aunque pudo tomarse la revancha unos días después en Las Cabezas (93-80).

En el torneo de Logroño (España), los pupilos de Sergio Hernández sumaron un nuevo triunfo sobre Brasil (77-72), pero se estrellaron, no sin plantar una gran resistencia, ante el país anfitrión (83-76). Pero en suelo turco, el país se quitó la espina con tres victorias consecutivas, sobre Canadá 79-64), Líbano (89-82) y Turquía (93-89), en este último duelo con un gran Carlos Delfino (30 puntos), con lo que el país conquistó la Copa Efes Pilsen y llegará con la moral reforzada al Mundial.

Delfino (Milwaukee Bucks) es precisamente una de las figuras del equipo y uno de los cinco supervivientes de la selección que ganó el oro olímpico en Atenas-2004, junto a Luis Scola (Houston Rockets), Fabricio Oberto (Washington Wizards), Leonardo Gutiérrez (Peñarol de Mar del Plata) y Andrés Nocioni (Sacramento Kings).
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