4 de junio de 2009 - 00:00
- El Ancasti >
- Cultura >
Recuerdo de Armando Castro
Así, a quien escribe, cuando debió mudarse de barrio, del hermoso B° Jardín a las 1000 Viviendas, la alegría que tenía era contagiosa más allá de la nostalgia por el desarraigo que causaba el traslado, pero era un amigo.
Fue un compañero de deporte, y de la vida, porque también cuando nació mi primera hija, Viviana Leticia, fue quien llevó a mi esposa hasta el sanatorio. ¿Quién otro iba a ser, si no era Armandito Castro?
Eso era el Tata, lleno de nobleza, de bonanza. Por eso este reconocimiento que en vida ya se lo hicimos saber, puede que sea como el único consuelo que nos queda; por haberle hecho conocer que su paso por la vida no fue en vano, y que hoy -aunque ausente físicamente- vivirá en nuestro recuerdo por siempre y para siempre.
Al cumplirse ayer el primer aniversario de su fallecimiento, sus familiares y quienes nos sentimos sus amigo les rogamos a Dios y a Nuestra Madre del Valle por el eterno descanso de su alma, en una misa que tuvo lugar en la Iglesia de San Antonio de Padua, de Tucumán y Almagro.
Hasta siempre querido amigo.
Víctor Hugo Ibarra
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Nuevo aniversario
El Ancasti cumple hoy 38 años informando a los catamarqueños
Nueva instancia judicial
El desafuero de Javier Galán entra a Diputados mientras la defensa apela la resolución
Crimen del ministro Juan Carlos Rojas
Sarquís cuestionó la insistencia del fiscal Costilla en investigar a Fernando Rojas
Cara y Cruz
Persiguiéndose la cola
Editorial
Inconsistencias institucionales
Confuso episodio
Tensión en pleno centro por la violenta detención de un chofer de Uber
Una mujer de Bolivia fue detenida en Valle Viejo