Juan Román Riquelme continuó ayer con sus trabajos de recuperación de la lesión en su pie derecho, que le impidieron actuar en los partidos de Boca desde hace casi un mes, y en la mañana de ayer se entrenó solo en el predio de Casa Amarilla.
Riquelme trabajó en soledad, ya que sus compañeros, pese al mal momento del equipo, gozaron de un día de descanso otorgado por el entrenador xeneize, Carlos Ischia.
Riquelme trotó alrededor del campo de juego de una de las canchas del predio boquense, bajo la supervisión del cuerpo médico y de los kinesiólogos del club, aunque todavía no pudo hacer fútbol ni tener contacto alguno con la pelota, debido a la fascitis plantar (inflamación en la planta del pie) que lo afecta desde hace varios días.
La última presentación de Román en Boca fue el 9 de abril pasado, ante Guaraní de Paraguay, que finalizó con un triunfo xeneize por 3-1.
Sin Riquelme, el equipo de Ischia apenas pudo ganar uno de sus últimos siete encuentros -ante Deportivo Táchira, por la Copa Libertadores-, y ya lleva seis encuentros sin victorias en el certamen local.
Boca tiene 12 puntos en la tabla del torneo Clausura, a 13 unidades del líder Vélez Sársfield.
La intención de Riquelme es llegar en condiciones al partido del próximo jueves ante Defensor Sporting, en Montevideo, por los octavos de final de la Copa Libertadores.
Después de mantenerse en silencio durante varios días, Riquelme ayer rompió el silencio y dejó frases que probablemente no haya caído bien en el resto de sus compañeros.
Jugando así no podemos ganar la Copa. No avanzar de fase sería una vergüenza, dijo entre otras cosas Riquelme, quien no está en el equipo y esas cosas por lo general no caen bien dentro de los planteles.
Además, se sabe que la relación de Riquelme con el resto de sus compañeros, excepto un pequeño grupo que integran, entre otros, Hugo Ibarra y Javier García, no es la mejor.
De todos modos, la ausencia de Román en el equipo de Ischia está siendo determinante, porque por más que no esté en su verdadero nivel sin Riquelme en cancha a Boca le cuesta mucho ganar.