LA PLATA.- Vélez cayó ayer derrotado como visitante 3-1 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, en un traspié que lo llevó a ceder la punta del Torneo Clausura y a quedarse sin invicto, en un partido por la decimocuarta fecha. De esta manera, Lanús pasó a ser el único líder del campeonato cuando van a restar cinco jornadas por disputarse.
Jonathan Cristaldo, a los 18 minutos del primer tiempo, abrió la cuenta para el Fortín, mientras que Mariano Messera, a los 19, y Sebastián Romero, a los 41, ambos en el mismo período, lo dieron vuelta para el Lobo.
Ya en el complemento, Juan Cuevas, a los 5, redondeó la victoria de Gimnasia, que sumó tres puntos vitales para tratar de salir de la zona de promoción.
El Lobo desplegó un contundente juego y a pesar de arrancar en desventaja no se desmoralizó y justificó la victoria de la mano de cuevas, la figura del encuentro.
Iban 19 minutos cuando Víctor Zapata arrancó por el medio, la abrió a la izquierda para Emiliano Papa y el lateral mandó un centro bajo que conectó Cristaldo para enviar adentro.
El líder se afianzaba arriba y creía que la mano podía venir fácil, pero Gimnasia no sintió el golpe ya que enseguida consiguió la igualdad. Un minuto después, Cuevas metió una arremetida, Diego Alonso estrelló el balón en el palo y Messera lo empujó a la red.
A partir de ese momento, el Lobo superó a la visita en todas sus líneas y trató de ir a buscar la victoria para sumar los ansiados tres puntos.
El arquero de Vélez Germán Montoya tapó algunos intentos triperos, pero a los 41 minutos no pudo evitar el segundo tanto local.
La jugada la inició Cuevas, que estrelló su remate en el travesaño y Chirola Romero apareció para convertir la segunda conquista del equipo dirigido por Leonardo Madelón.
En el complemento, Gimnasia no dejó recuperar a Vélez y apenas comenzado le asestó otro duro golpe con el tercer gol, anotado por Cuevas tras una gran jugada resuelta con un remate cruzado entrando de derecha a izquierda.
Vélez careció de profundidad y no podía generar situaciones para al menos descontar, mientras que el local generaba un par de ocasiones para anotar el cuarto, aunque Montoya estuvo muy atento. El local terminó cuidando el triunfo ante un rival que ya estaba resignado y esperaba el final.