viernes 3 de julio de 2026

En el ojo de la tormenta

Una nueva derrota dejó a Boca muy cerca del fondo de la tabla del torneo Clausura, pero mucho más incómoda es la posición del entrenador Carlos Ischia (foto), quien a esta altura depende pura y exclusivamente de lo que haga su equipo en la Copa Libertadores.

Ischia afrontó el partido del domingo contra Rosario Central con una formación alternativa, ya que Boca todavía no consiguió la clasificación en el torneo continental.

Sin embargo, la actitud del equipo -más allá de los nombres- generó malestar entre la dirigencia y muchos hinchas, quienes presenciaron una paupérrima actuación en el estadio Gigante de Arroyito.

El resultado (2-0) fue una anécdota, pero profundizó la crisis de un equipo que no puede levantar su rendimiento, más allá de los nombres que salgan a la cancha o el torneo que deben afrontar.

Sin grandes actuaciones, Boca cosechó cuatro triunfos y una sola derrota en la Copa, pero tiene la clasificación al alcance de la mano, en un grupo compartido sin rivales de fuste.

Distinta es la actualidad en el torneo local, de hecho, el conjunto auriazul lleva cinco fechas sin triunfos y se despidió de la lucha por el título mucho antes de lo esperado. Tras haberse jugado la undécima fecha, quedó a tres puntos de Argentinos Juniors, que marcha último.

De todas maneras, Ischia se encargó de anticipar que su equipo no iba a sufrir el mismo oprobio que protagonizó River en el Apertura, cuando cerró la tabla después de una campaña para el olvido.

A esta altura, la continuidad de Ischia dependerá de lo que produzca Boca en la Copa, y una eliminación antes de la final cerraría su ciclo.
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