Entre la tarde del jueves y la madrugada de ayer se registraron diversos robos callejeros, algunos de ellos a punta de pistola, los cuales ocurrieron en diferentes puntos de la Capital. En ninguno de los casos hubo personas arrestadas.
Entre la tarde del jueves y la madrugada de ayer se registraron diversos robos callejeros, algunos de ellos a punta de pistola, los cuales ocurrieron en diferentes puntos de la Capital. En ninguno de los casos hubo personas arrestadas.
El más grave de los ilícitos ocurrió alrededor de las 22 en la esquina de calles Clero Ahumada y Adolfo Castellano, en cercanías a la plaza del barrio La Viñita, por donde se conducía a bordo de su motocicleta Rosa Montoya, quien fue interceptada por dos sujetos de los cuales uno extrajo un arma de fuego y tras amedrentarla, le quitaron su motocicleta de 110 cc. Los maleantes escaparon con rumbo desconocido y la mujer dio aviso al Comando Radioeléctrico. Se montó un operativo de rastrillaje pero hasta anoche no se habían registrado novedades.
Otro robo de motocicletas tuvo lugar en la escuela San Jorge, en donde el jueves alrededor de las 17 Ramón Chayle se había dirigido a dejar a su hija a clases. El rodado, una Honda CG, había quedado con traba en el manubrio, pero al regresar el hombre se dio con que había sido robada.
También el jueves, en la esquina de Federico Argerich y Chubut, al sur del hospital Ferroviario, hubo otro robo. En este caso, dos sujetos a bordo de una motocicleta le arrebataron la cartera a Dominga Ignes (60).
Ayer a la madrugada una mujer se salvó de ser asaltada tras la irrupción de un colectivero que la auxilió y provocó la fuga de los delincuentes.
El frustrado ilícito se registró aproximadamente a las 5 cuando una mujer salía del barrio 80 viviendas norte y al llegar a la esquina de avenida Los Terebintos y Choya fue rodeada por un par de maleantes que la apuntaron con un arma para robarle la mochila. Un colectivero de la línea 104 interno 36, observó la escena y se acercó a ayudar a la mujer, tras lo cual los asaltantes escaparon con las manos vacías.