Para la Procuración General de la Nación, el doble homicidio de Santa María tiene que ser investigado por la Justicia Federal. Este dictamen no es vinculante y ahora la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) tiene la última palabra.
El "doble homicidio de Santa María" ocurrió el 26 de septiembre de 2013. Ese día, un artefacto explosivo detonó en un automóvil y le ocasionó la muerte a María Justina Flores (65) y Nery Ángel Santos (26). Por el hecho está imputado y detenido José Rodríguez, quien era pareja de la hija de Flores.
Desde su origen la causa fue investigada por la justicia provincial de la mano del fiscal de la Cuarta Circunscripción Judicial, Marcelo González quien imputó a Rodríguez por el delito de "doble homicidio calificado por alevosía". No obstante, tras conocerse que el artefacto que había sido colocado en el lugar fue realizado con materiales para la elaboración de bomba, el fiscal declinó competencia.
La pulseada no culminó ahí porque el juez federal, Ricardo Moreno, entendió que a la competencia la determina el delito de mayor envergadura, en este caso el fallecimiento de ambas personas. Por tal motivo regresó el expediente.
Al presentarse este conflicto de competencia, tomó intervención la CSJN, y en ese sentido el procurador fiscal ante el superior tribunal, Eduardo Ezequiel Casal, consideró que la causa debe ser investigada por la Justicia Federal local. El principal argumento fue el hallazgo del material utilizado para la confección de la bomba.
Este dictamen tiene el carácter de "no vinculante", es decir que la CSJN no cuenta con la obligación de actuar en la misma línea del informe pedido, y puede disentir.
El caso de la muerte de Flores y Santos ventiló una historia de ribetes pasionales. Es que el único detenido, César José Rodríguez, mantenía una relación amorosa con la hija de 16 años de Flores, quien se había opuesto terminantemente al noviazgo.
Rodríguez, motivado por la bronca ante este impedimento, se habría valido de sus conocimientos como minero para pergeñar el hecho.
El imputado por "doble homicidio calificado" habría sustraído elementos de la mina Farallón Negro para poder confeccionar el artefacto explosivo. Prueba de esto fueron los allanamientos realizados en su casa en los que se secuestraron ese tipo de elementos.
El incidente ocurrió a las 12.45 en el domicilio ubicado en calle Ernesto Villagra antes de llegar a presidente Perón, en la casa de Flores, a donde había llegado en remís, conducido por Santos.
Luego de maniobrar una caja, ésta se habría activado lo que provocó la explosión que descuartizó ambos cuerpos.
Santos era oriundo de Chañar Punco, en tanto que la mujer provenía de Los Nacimientos y se había trasladado ocasionalmente a su casa de Santa María a retirar unas pertenencias.