Basada en la novela de Elisabeth Benavent, Un cuento perfecto es un drama romántico que se destaca por su notable guion y sus actuaciones, especialmente la reflejada por la pareja protagonista.
Encabezada por Anna Castillo como Margot y Álvaro Mel como David, esta miniserie de cinco episodios cuenta la historia de una chica que escapa de su propia boda, y la inesperada conexión con un chico que es lo opuesto a ella, mientras ambos intentan volver con sus ex parejas.
Con una combinación de premisas como “los opuestos se atraen” y “de amigos a amantes”, la miniserie explora los sentimientos de amistad, amor propio y amor romántico mientras los protagonistas atraviesan un viaje de autodescubrimiento y se enamoran.
Con un guion tan bien planteado y escrito, las actuaciones son otro punto alto de esta producción. Anna Castillo interpreta a Margot, una joven de familia rica, con trabajo asegurado en su propia empresa y una vida totalmente planificada. De la vereda contraria, David -encarnado por Álvaro Mel- es todo lo opuesto: su estilo de vida es un caos, duerme en el sofá del departamento de sus amigos y sólo tiene trabajos temporarios.
Sin embargo, la relación que empiezan a desarrollar hará que ambos se replanteen aspectos importantes de sus respectivas vidas.
Así, con una historia que atrapa desde el primer episodio y que juega con los tiempos narrativos, Un cuento perfecto es una rara joyita dentro del abarrotado género romántico que hoy en día copan las plataformas de streaming, y que sólo ofrecen historias y personajes estereotipados y repetitivos.
En resumen, una miniserie que devuelve las esperanzas al drama romántico, y que se convierte en un título más que tentador para maratonear en la pantalla de Netflix.