martes 22 de noviembre de 2022

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Síndrome de la impostora

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Muchas mujeres sienten o han sentido algo similar alguna vez en su vida “el síndrome de la impostora.” ¿Por qué las mujeres seguimos sin creer en nosotras mismas? Para las mujeres, ganar influencia en el trabajo está más estrechamente relacionado con su calidez y afecto, que con la apariencia de confianza en sí mismas.

La falta de confianza perjudica mucho a las mujeres, tanto en el ámbito laboral como en el privado, pues esta sensación no solo se siente en la oficina, se puede extrapolar a todo lo que hacemos. La falta de seguridad en sí misma impide destacarse sobre los demás. Como consecuencia, muchas veces limitan su carrera profesional de forma completamente involuntaria.

“Aún tengo algo de síndrome de la impostora; no se acaba nunca, ni siquiera en este instante en que ustedes me van a escuchar; no me abandona, este sentimiento de que no deberían tomarme enserio. ¿Qué sé yo? Lo comparto con ustedes porque todos dudamos de nuestras capacidades, de nuestro poder y de qué es ese poder”. Así empezó la mismísima Michelle Obama el discurso de presentación de su libro Mi historia en una escuela a rebosar de público en Londres.

Los espectadores quedaron boquiabiertos. ¿Cómo una mujer con esos estudios y que ha liderado junto a Obama la Casa Blanca puede tener dudas sobre si realmente iba a interesar lo que fuera a decir? Ella realmente lo sentía así. Pero no es la única. También han tenido esas inseguridades otros personajes de la talla de Angela Merkel, Margaret Atwood o Simone Veil, que recién llegada al Gobierno creyó que sus días estaban contados. “Estaba convencida de no aguantar mucho tiempo. Me dije: voy a cometer un gran error y enseguida me mandarán de nuevo a la magistratura”.

Hay comportamientos específicos que se derivan de la falta de seguridad en uno mismo: ser demasiado modesto. Los hombres están más dispuestos a hacer notar sus éxitos en público, mientras que las mujeres creen que sus logros hablan por sí mismos y gastan menos esfuerzo en resaltar sus resultados frente a los demás. En muchos casos las mujeres no ascienden porque no dan un paso al frente para pedir el citado ascenso. Sienten que es arriesgado pedir un aumento de sueldo o un puesto de más responsabilidad y se frenan, algo que ocurre en menor medida en el caso de los hombres.

Algunas mujeres hacen todo lo posible para evitar llamar la atención. En algunos casos, prefieren pasar desapercibidas en las reuniones permanecen en silencio. No hablar y expresarse cuando se tiene algo importante que decir. Después se decepcionan cuando descubren que otra persona consigue un acuerdo laboral mejor o cuando creen que debían haber recibido alguna oferta pero no les dieron la oportunidad.

Con la idea de ahondar y aportar herramientas para aprender a confiar, creer en una misma y ganar seguridad te recomiendo este libro “El síndrome de la impostora”, un libro en el que las autoras desgranan el porqué de esa falta de confianza en sí mismas que experimentan hasta las mujeres que aparentan ser muy seguras. Buscan las causas de este fenómeno, cómo cada mujer tiene una experiencia diferente con ello y se dan diferentes tipologías impostoras, y qué se puede hacer para llegar a buen término con este sentimiento de impostora e ir ganando confianza.

De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!

Facebook: Sonia Luna

Instagram: @sonia6269

Youtube: Mujeres en radio

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