jueves 26 de mayo de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Yanina Diez Gómez

"Se puede lograr lo que una se proponga"

Es la primera mujer en el noroeste argentino que se convirtió en árbitro de boxeo nacional, hace cinco años.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
13 de marzo de 2022 - 01:10

Yanina Diez Gómez comenzó entrenando en la “escuelita de Mema”, cuando tenía veinte años. “Era el creador de gigantes, fue quien llevó a ser campeones a los hermanos Soto, a Arévalo; Mema era un gran entrenador de boxeo”, aseveró la árbitro en diálogo con Revista Express. En aquel momento, la escuelita de boxeo estaba ubicada en el Círculo Policial. Allí, practicaban boxeo los hombres. “Me acuerdo que no había mujeres, pero a mí me gustaba mucho”, expresó.

En esos momentos, Yanina tenía a su hija de tres años, a quien llevaba a la escuelita. “Yo salía del trabajo al mediodía, mi hija de la escuela, almorzábamos y nos íbamos a entrenar”, relató. En este sentido, afirmó que la disciplina del boxeo le “gusta mucho”. “Soñaba con llegar al ring y boxear al mundo, pero Mema que siempre fue un acertado en lo que veía en nosotros e hizo cosas grandiosas con los hermanos Soto, me dijo en ese momento ‘vos estás para otras cosas’”, comentó Yanina. Por este motivo, comenzó a preparar a los más jóvenes de la escuelita. “Me acuerdo que estaba muy lejos de mí ser técnica o entrenadora, pero me gustaba la idea de poder colaborar. Así fue que comencé a dar clases de boxeo”, dijo Diez Gómez.

Yanina iba acompañada de su padre a los eventos boxísticos de Valle Viejo, en donde disfrutaba de los eventos deportivos. “La idea era poder compartir, tratar de hacer lo que me gustaba y aprender”, destacó.

Hace unos años, después de mucho entrenamiento, Diez Gómez comenzó a averiguar en internet sobre la posibilidad de convertirse en árbitro. “Yo siempre tuve un carácter particular, lo digo sin problema, y puedo ser muy bruta cuando guanteo. Eso creo que es lo que Mema vio en mí”, contó.

Yanina era la única hija mujer, aun así, contó con el apoyo incondicional de su padre y su madre, quienes la acompañaron hasta recibirse de árbitro. “Cuando estaba por rendir en la Federación nacional fallece mi mamá. Tuve que llamar y avisar que no podía rendir y me esperaron hasta marzo del año siguiente para hacerlo”, comentó. Fue así que, al recibirse, Diez Gómez afirma que sintió “inflado el corazón” por haber aprobado. En este sentido, recuerda el apoyo incondicional que recibió de sus padres y amigos para poder superar cada etapa. “Mi mamá estaba viva cuando me recibí de árbitro provincial, pero ella sabía que mi sueño era serlo a nivel nacional, aunque no estuvo cuando me recibí”, añadió.

Yanina recuerda que fue un paso “muy importante” para ella, poder animarse e incursionar en un lugar en el que no “le daban lugar”, porque eran “todos varones” y ella la única mujer. “En otros casos, las mujeres optan por ser jurado, porque en aquel momento teníamos poca participación. Entonces, no había lugares en donde no te miren como ‘qué haces aquí’”, señaló.

Diez Gómez relató que desde que se recibió hasta ahora y aún con la pandemia, se dedicó a realizar cursos y capacitaciones. “Trato de estar presente, como en los gimnasios y en el guanteo, sino hago capacitaciones on-line”, aseveró. A su vez, sostuvo: “Hace cinco años que soy árbitro nacional, me fui ganando un lugarcito y aún estoy luchando por tenerlo”.

Gimnasio, maternidad y senderismo

Yanina fue madre joven y cuando comenzó a entrenar, llevaba a su hija al gimnasio. “Ella siempre estuvo conmigo, ella salía de la escuela y yo de trabajar, comíamos y nos íbamos a entrenar. A ella le gusta el entrenamiento, pero no quiso dedicarse a lo mismo que yo”, añadió.

Díaz Gómez comenzó a entrenar a los veinte años, cuando su hija tenía tres, y continúa con la disciplina actualmente. “Hoy tengo 44 años recién cumplidos y era todo un desafío cuando comencé, me animé a entrar al mundo de los hombres”, afirmó.

Además, de entrenar y participar de guanteos, Yanina practica senderismo. “Me gusta estar activa y lo voy a seguir haciendo mientras el cuerpo me responda. Al igual que seguir con el arbitraje y con todo lo que hago”, dijo Diez Gómez.

El mundo del boxeo

“Yo era joven y fui a ver cómo guanteaban los Soto, era una experiencia única. Hasta el día de hoy cuando los veo nos ponemos a hablar de aquellos momentos”, comentó Yanina. De esta manera, expresó que gracias al boxeo conoció gente maravillosa, a quienes “respeta mucho”.“Llevo más de veinte años en este ámbito y veo que tengo un respeto por parte de mis colegas, cada uno tiene su lugar y espacio”, afirmó. A su vez, advirtió que si bien, aún se encuentra con personas que no aceptan su espacio, puede observar sus logros personales.

En cuanto a sus amigas, Yanina comentó que tuvo que tolerar situaciones en las que personas cercanas le cuestionaban lo que hacía y fue así, que poco a poco fue alejándose de ellas. “Yo sabía lo que quería y cuando las personas no lo aceptan, uno tiene que tomar decisiones en la vida”, sostuvo.

Con la pandemia, Yanina hizo un “parate” del boxeo y se unió a un grupo de corredores y atletas. “Descubrí la montaña y la verdad, es que me gusta mucho. De hecho, lo aconsejo porque es una actividad que renueva”, sostuvo.

Si bien Diez Gómez participa de las actividades de la Federación y está en permanente contacto, anhela que se reactiven las actividades para poder volver al ring. “Ojalá que la pandemia pronto llegue a su fin para que todo vuelva a la normalidad”, aseveró.

Anécdotas

Yanina recuerda dos momentos importantes en su carrera profesional. Una fue cuando se animó y no se bajó de una pelea. “Me convocaron para un evento en el que peleaba un ex presidiario con un boxeador de aquí y la pelea fue durísima, porque el chico no tenía disciplina. Me costaba separarlos, tuve que sacar de esa fuerza que le sale del alma a una al final para poder hacerlo”, relató. De esta manera, recuerda que en la pelea tuvo que intervenir en reiteradas oportunidades, hasta que su capacidad como árbitro quedó en evidencia. “Me acuerdo que me preguntaron muchas veces si iba a poder y yo me animé, estaba segura y pude”, añadió.

Otro de sus recuerdos, es el día que conoció a la Tigresa. “Fue un evento de TCSport, en el polideportivo, fue entrar y verla. Cuando la tuve al frente no podía describir cuánto la admiro y pensar que al ser contemporáneas podríamos haber compartido más. De todas formas, fue muy gratificante cuando ella supo mi historia como árbitro”, concluyó.

Texto: Noelia Tapia López

Fotos: Ariel Pacheco y gentileza Yanina Diez Gómez

Temas
Seguí leyendo

Te Puede Interesar