El flujograma que marca, campeonato tras campeonato, cómo se fue desenvolviendo el cuadro de los mejores equipos de la Liga Catamarqueña de Fútbol revela al Atlético Sarmiento como indiscutido líder.
El flujograma que marca, campeonato tras campeonato, cómo se fue desenvolviendo el cuadro de los mejores equipos de la Liga Catamarqueña de Fútbol revela al Atlético Sarmiento como indiscutido líder.
Tan aburrida como una carrera de Fórmula Uno en la que el puntero largó en primera fila, sólo demoró un segundo en acelerar, pero ganó la cuerda pisó a fondo a tal punto que ya les sacó una vuelta a sus inmediatos perseguidores. Así es el Cuadro de Honor de la Liga Catamarqueña de Fútbol. Es el Atlético Sarmiento, decano y fundador de la centenaria institución madre el que agarró el liderazgo de la acumulación de campeonatos a partir de 1919, cuando se disputó el tercer torneo oficial y nunca, pero nunca, lo soltó.
Tras haber cumplido 107 años de vida, la Liga tiene como su máximo campeón al decano y fundador con 58 títulos, seguido de Villa Cubas con 30 y San Lorenzo de Alem con 27. Ya fuera de podio aparecen los clásicos del Sur Policial (25) y Vélez (24), seguidos del siempre vigente Tesorieri con 22. Escalones más abajo vienen Defensores del Norte (12), Independiente (10) y Juventud Unida (8). Los militares Regimiento 17 y Deportivo Unión se estancaron en 6, lo mismo que Salta Central. Ya casi llega a esa cifra Ferrocarriles del Estado de Chumbicha, reciente campeón. Otros que campeonaron son Estudiantes (2), Brown, Obras Sanitarias, Catamarca Central, Chacarita, Sumalao, todos con una.
Es decir que la carrera por el segundo puesto se da principalmente entre el “León del Altiplano” y el “Santo de la Alem”, aunque están expectantes Poli y el “dormido” Vélez, con Tesorieri que viene metiéndose en la conversación.
Pero, ¿cómo? ¿Ni siquiera en los inicios hubo otro club que le hiciera competencia a Sarmiento? En realidad, sí hubo, pero uno sólo y en una única oportunidad. Veamos.
La Liga Catamarqueña se fundó a mediados de 1916 con cuatro clubes: Sarmiento, El Comercio, Jorge Newbery y el Brown. Pero el primer torneo se disputó al año siguiente y tuvo como ganador al Brown. Sin embargo, en 1918 sería ya Sarmiento el que impondría condiciones para igualar el historial, y al año siguiente ya tomó la cima para no caerse por más de cien años, hasta el presente. En 1925, cuando ya se habían disputado diez torneos, Sarmiento tenía cinco en el bolsillo y otros cinco equipos tenían uno cada uno. Pero, precisamente el último en llegar, el Regimiento 17, habría de igualar su posición en 1931 gracias a dos tripletes: 1925-1927 y 1929-1931. Como se puede observar, si Sarmiento no ganaba el estratégico campeonato de 1928 no sólo habría perdido una hegemonía secular sino que además los militares hubiesen alcanzado el hito de ser heptacampeones, algo sin precedentes en esta liga.
“Al cierre de 1931 la Liga tenía dos inscriptos empatados con seis torneos en su cuadro de honor: Sarmiento y Regimiento”.
Lo cierto es que Sarmiento volvió a estirar ventajas al año siguiente, el Regimiento cambió de denominación ese mismo año para constituirse como Deportivo Unión, y ya la competencia volvió a perder sabor: en 1939 ya había duplicado los títulos del Regimiento, en 1950 los había triplicado, en 1954 los cuadruplicó, en 1957 los quintuplicó. Treinta campeonatos contra seis del inmediato perseguidor.
Entonces, cobran auge Vélez, Independiente y Policial para desplazar al Regimiento. Y, a mediados de la década del ‘60, entre los tres igualaron la cantidad de títulos del decano.
Para dar cuenta de cómo otros clubes que hoy tienen peso específico “arrancaron tarde” la carrera, en el cuadro de honor de campeones de primera división de 1972 todavía no tenía a San Lorenzo. Y Villa Cubas acababa de superar al Regimiento. Tenía siete torneos. El histórico Independiente 8, Policial 14 y Vélez 17, que seguía segundo. Ya era lucha por el segundo puesto, como fue siempre.
En 1973 arrancó San Lorenzo con su primer torneo. Y al final de la década del ’80 ya había escalado hasta el cuarto lugar de las posiciones con 14 títulos, superando incluso a quien se convirtió por esos años en su clásico rival: Villa Cubas.
Pero, ojo, ese Sarmiento arrasador de los primeros 75 años de la Liga o bien se quedó sin combustible para tanto fuego, o bien está de vacaciones en la zona de boxes esperando que alguno lo alcance. Si analizamos la realidad del “decano”, el año que viene seguirá militando en el Ascenso, ya que perdió la final del Petit Torneo a manos de la Fiel. Y ya son varios años alojado en la división menor.
De todos modos, no se trata de desmerecer los logros del gran campeón sino de remarcar su enorme paréntesis. Para que quede claro, nos traslademos hasta el año 1993. Sarmiento había alcanzado la friolera de 55 campeonatos y la sumatoria de los tres equipos que le sucedían acumulaban 57 campeonatos (Vélez 23, Policial 19 y San Lorenzo –o Villa Cubas- tenían 15). Puede decirse que, si bien el decano dio tres vueltas más, fue allí donde comenzó a tomarse sus vacaciones.
Considerando sólo las tres últimas décadas de los Torneos Locales de la Liga Catamarqueña, es Villa Cubas el club que más campeonatos ganó, con 15. Le siguen San Lorenzo (12), Tesorieri (11), Defensores del Norte (8), Policial (6) y Ferro de Chumbicha (5). Recién aparece Sarmiento (3), seguido de Estudiantes, Juventud e Independiente (2), cerrando Vélez con 1.
La explicación de por qué aún sigue manteniendo Sarmiento tan amplia ventaja en el historial de campeones es por la diversificación de campeones, ya que los torneos de los últimos treinta años se repartieron básicamente entre tres o, si se quiere, entre seis equipos principalmente.
Textos: Carlos Gallo
Gráfico: Flujograma que muestra los torneos obtenidos por cada club en la Liga Catamarqueña.