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MASCOTAS URBANAS

Rubia y Negra

Estas dos perritas forman parte del grupo de cuatro patitas que deambula por las calles del microcentro.

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3 de julio de 2022 - 01:00

La identidad de una ciudad es forjada por su diseño, su arquitectura, su gente y también por sus mascotas. La Capital desde hace años adoptó a varios canes que se hicieron conocidos entre los vecinos. Pan y Agua, Bigotes El Galán y Copito de Nieve siempre están en la memoria colectiva de muchos catamarqueños.

En la nueva pandilla canina, dos perritas se destacan. Negra y Rubia son dos callejeritas que siempre andan por las calles del microcentro. Por estos días de invierno, lucen los ponchos que los ángeles que siempre velan por ellas les confeccionaron para pasar el invierno.

Cuando los días son muy fríos, Negra y Rubia tienen un techo para protegerse. La garita de Seguridad instalada en la esquina de la Peatonal Rivadavia y San Martín se convirtió en un refugio para los peluditos urbanos. Cerraron la base y dejaron una entrada –en la parte que se encuentra la escalera-. Allí, bajo la consigna policial, ellas también hacen guardia.

Cuatro guardias de policías están a cargo de ese lugar. Negra y Rubia, cuando no están de paseo por el centro, los acompañan en sus funciones. Al finalizar cada jornada, una de ellas queda “en la torre de control”. La otra acompaña a los policías a la Jefatura de Policía, para el cambio de guardia. Allí, pasa la noche.

“En una oficina de la Jefatura hay una placa en memoria de Pan y Agua”, contó uno de los policías. En esa oficina, donde Pan y Agua tenía su público despacho, la perrita tiene un refugio por las noches.

Siempre presentes

En marzo de 2016, Pan y Agua, el perro policía “de honor” cruzó el arcoíris. No era de raza pero tenía una nobleza que le envestía como policía. Su última morada es el predio de la División Canes. Allí fue enterrado, envuelto con una campera de la fuerza policial.

Semanas después, siguió sus huellas Bigotes El Galán. También tuvo un lugar especial, junto a su amigo.

En agosto de 2016, Copito de Nieve fue atropellado en la esquina de San Martín y Rivadavia. De inmediato, la consiga policial se comunicó con una proteccionista de animales. Era domingo por la noche y lograron conseguir que una veterinaria lo atendiera. Tras unos días internado, cruzó el arcoíris para encontrarse con sus amigos callejeritos.

En las redes sociales, por los tres peluditos, se manifestó un profundo dolor. Muchos los recuerdan hasta el día de hoy.

Texto: Basi Velázquez

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