Una receta sencilla y deliciosa para hacer pizza sin complicaciones y sin ensuciar la mesada de la cocina.
Una receta sencilla y deliciosa para hacer pizza sin complicaciones y sin ensuciar la mesada de la cocina.
Esta forma de preparar la masa para pizza es mucho más sencilla que la tradicional, no requiere amasado. En pocos minutos se elabora uno de los platos más tradicionales, sabrosos y prácticos, para comer en familia.
Los pasos a seguir son tan fáciles que hasta la podemos preparar con los más chicos de la casa, que encontrarán la cocina divertida y sencilla. Y además de entretenerse, lograrán un resultado delicioso: la mejor masa de pizza.
Ingredientes
- 200 gramos de harina de trigo (o integral)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1/2 cucharadita rasa de sal
- 1/2 cucharadita rasa de azúcar
- 5 gramos de levadura seca
- Agua tibia
- Salsa de tomate, cantidad necesaria
- Queso mozzarella rallado o cortado en cubitos, suficiente para cubrir la pizza
- Orégano.
Preparación
- Colocar todos los ingredientes secos en un bol.
- Agregar agua tibia y el aceite de a poco hasta formar una masa suave y pegajosa.
- Engrasar otro bol con aceite y colocar la masa.
- Cubrirla con un paño seco y dejar levar hasta que duplique su volumen.
- Aceitar una fuente para pizza.
- Dar vuelta el bol con la masa sobre la fuente para traspasar el contenido.
- Con las manos húmedas o aceitadas, aplastar suavemente la masa para que cubra toda la superficie. No es necesario que la masa quede pareja: en los huecos se acumula la salsa dándole más sabor.
- Cubrir con la salsa fría o tibia, y dejar reposar unos minutos.
- Precalentar el horno a 250°.
- Cuando el horno alcanzó la temperatura justa, colocar la masa y cocinar unos 30 minutos.
- Antes de que comience a dorarse, retirar del horno y colocar el queso.
- Volver a hornear hasta que la mozzarella se derrita.
- Sacar del horno, espolvorear con orégano y servir.
Tips
Estas cantidades rinden para una sola pizza. Se puede preparar más cantidad, y una vez cocida dejar enfriar la pizza y llevar al freezer. En poco tiempo, la mejor masa de pizza sin ensuciar ni amasar.