Hoy profundizamos el conocimiento de mujeres que forman parte de nuestra sociedad. Ésta es la historia de Cynthia Yanina Allosa, de apellido tronco racial, nació un 5 de septiembre, causalmente Día de la Mujer Nativa originaria. Descendiente de una cultura matriarcal, la comunidad Kakana es una de las tres reconocidas con personería jurídica en nuestra Capital.
“Es un gran orgullo y honor. Mi comunidad es muy superior a cualquier otra; es justa con la mujer, comprensiva y cooperativa entre las familias. Las mujeres son las caciques y toman las decisiones más importantes, definen las actividades en el campo de la salud creencias y educación”.
¿Qué practica milenaria enseñanzas a tu generación?
“Yo tengo dos hijos y una hermosa familia; somos como 70, a los cuales quiero mucho. Con ellos compartimos recetas de comidas típicas, remedios ancestrales y ceremonias que mi padre en especial nos enseñaba para no perder el sentido de pertenencia. También un lema heredado de los incas: ‘no mientas, no robes, no seas vago’. Éste es una de las principales leyes de nuestra comunidad; ahí están todos los mandatos”.
¿Cómo son los rituales sagrados?
“A la espera de la luna, los grandes rituales se hacen a la tarde noche, momento que se conecta mejor de energía. Nuestros dioses principales son la diosa del fuego, la diosa Luna, viento, el agua, la tierra, la Pachamama”.
¿Sufriste discriminación?
“Sí nos pasa porque muchas personas creen porque no vivimos en el medio del campo -no somos indias- o por el color de la piel. Es como poner en duda el origen. Por eso está la esperanza de cambio de ideología de las ciudades y las personas que piensen que tenemos derecho de formar parte de una comunidad y con una mirada diferente de los hechos”.
¿Qué opinas de la violencia de género?
“Estoy desacuerdo totalmente. Más vengo de una comunidad donde considera que ser mujer es un orgullo. Creo en el resurgimiento de la mujer como un ser único creadora de todo y de la familia. Estamos en un momento de la historia que vuelve todo al punto. Y nosotras podemos volver como antes a pensar en comunidad, apoyándonos unas a otras, saber que siempre hay otra mujer que nos puede sostener y no para estar en contra del hombre. Ya no dependemos de los hombres somos parte de igual manera.
Este es el momento de pensar que si queremos estar con alguien que sea por elección no por compromiso. Si queremos estar solas, también estamos en pleno derecho. Podemos pensar y decidir por nosotras mismas. Podemos repetir la historia pero aquella de cuando nos reuníamos en comunidad y defendíamos los derechos sin avanzar sobre el derecho del hombre”, concluyó Cynthia Yanina Allosa, una mujer originaria que marca huella con su cultura y saberes.
De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!