Con sonrisa abierta, mirada intensa e inquieta, Marta Carrizo de 79 años presentó su trabajo final para aprobar con 10, la carrera de Técnico Superior en Turismo, en el Instituto Chavarría.
Con sonrisa abierta, mirada intensa e inquieta, Marta Carrizo de 79 años presentó su trabajo final para aprobar con 10, la carrera de Técnico Superior en Turismo, en el Instituto Chavarría.
Su próximo objetivo aún no está claro, pero cree que será la creación de un parque privado, a modo de emprendimiento turístico, en el departamento Belén.
Mientras aguardaba la decisión del tribunal evaluador y que le devuelvan la libreta con la nota obtenida, Martita admitió que “costó, costó mucho. A la carrera la hice en muy muchos años. Demoré 25 años por motivos familiares y otros imprevistos de la vida. Y 25 años son casi una vida! Y hoy me pude dar el gusto de decir ‘la terminé, terminé la carrera’”.
A pesar de la diferencia generacional con respecto a sus compañeros, celebró el acompañamiento del grupo de estudiantes que “siempre estuvieron presentes”, y admitió que lo que más le costó, “fue desarrollar el marco teórico y realizar la investigación para dar sustento al seminario, que es un proceso de investigación y de todo lo que uno ha investigado desde primer año, hasta lo último”.
“Sé que los chicos, mis compañeros, dicen que soy una eterna adolescente, pero es porque soy muy inquieta. Y bueno, quizá por eso estoy acá”, agregó.
Agradeció el acompañamiento docente, y consideró que “los profesores siempre fueron muy amigables”.
Comentó que el trabajo final que presentó es sobre un parque privado, en Belén, donde se crió.
“Tengo una gran planta de granada, una granada centenaria, en un terreno en Belén que quiero utilizar porque no tiene edificación. Y quiero edificar algo para darle utilidad turística”, explicó.
Indicó que las plantas de granada viven entre 125 y 175 años, y que “el fruto es exquisito, muy rico, que saboreé desde niña y no sé si ese fue el alimento que me mantuvo activa tanto tiempo”.
Tras recordar brevemente momentos de su infancia, consideró que es “tripartita” porque “nací en Capayán, me crié en Belén y me radiqué en Valle Viejo… pero como que los tres departamentos me tienen agarrada, prendada”.
Para finalizar, hizo hincapié en que si bien siempre fue complicado aconsejar a los jóvenes, “está muy difícil aconsejar a los chicos, pero me parece que lo mejor que se puede hacer, es pedirles que estudien. Que aprovechen porque yo estudié de otra forma, en bibliotecas, con libros y apuntes. Era diferente y otro el trabajo”.
Remarcó que los jóvenes hoy “tienen la tecnología, que yo no tuve y conocí de grande. Y me está costando el uso de la tecnología. Entonces, lo que les digo es que aprovechen y lo que se les ofrece para estudiar, la educación gratuita”.