En el departamento La Paz, un grupo de mujeres lucha contra la violencia de género. A la vez, brinda asistencia y acompañamiento a las víctimas.
A cuatro años de su fundación, Las Perlas Solidarias Asociación Civil, que nuclea a más de 400 personas -la mayoría mujeres víctimas de violencia de género-, continúa afianzándose en la ciudad de Recreo y ampliando su área de influencia en el departamento La Paz. “Las Perlas”, como habitualmente llaman a la asociación quienes se desempeñan en ella, fue fundada el 13 de noviembre de 2018. El Gobierno provincial, a través de la Inspección General de Personas Jurídicas, oficializó su creación el 10 de julio de 2019.
“Es una asociación civil sin fines de lucro y quienes la integramos tenemos como finalidad ayudar, acompañar, empoderar y contener a todas las víctimas de violencia de género en el departamento La Paz”, explicó Noemí Romero, fundadora de la institución.
Como víctima de hechos de violencia de género que derivaron en una causa penal y su correspondiente juicio oral y condena al agresor, Miriam consideró que “la justicia no actúa como debiera porque siempre hay una parte de quienes la administran, que prefiere el acomodo o tapar, ocultar”.
Aseguró que afortunadamente hay un “remanente de mujeres valientes que prefieren ir al frente, que luchan por aquellas que no tienen voz por miedo o porque las golpeó la vida, porque tienen vergüenza, por temor, o porque sienten lo que la Justicia no va hacer nada por ellas”.
Teniéndose en cuenta el momento en que comenzó su peregrinar por los ambientes judiciales y policiales señaló que si bien pasó el tiempo, “todo fue cambiando quizá no de la forma en que queremos, pero fueron cambiando”.
“Perlas Solidarias se formó por el abandono que tuve por parte de la Justicia, y porque muchas personas me dieron la espalda. Me miraban de lejos como diciendo algo habrá hecho, ella es la culpable. Y muchas veces quienes dan la espalda son mujeres que quizá están sufriendo y por temor prefieren tapar lo que les pasa, hablando de otra mujer”, agregó.
Remarcó que en la Asociación todas las víctimas de violencia puedan “encontrar felicidad y armonía, pero la única forma es no bajar los brazos, demostrando que están vivas y quieren que se haga Justicia”.
Hizo hincapié en las limitaciones que tiene la asociación para acompañar a las damnificadas sobre todo en aquellos casos en los que “no podemos llegar a las víctimas porque ellas no se deciden. Deseo que puedan ver clara la situación de lo que les pasa. Jamás me gustó que me levanten la mano, y por algo el culpable ya fue condenado por la Corte de Justicia”.
Sostuvo que las mujeres que sufren hechos de violencia “no van a quedar para semillas”, y que es deseo de la asociación, “que el tiempo que les quede de vida lo puedan vivir tranquilas y felices, como tiene que ser”.
La asociación cuenta con un equipo de colaboradoras que realiza trabajo social en el departamento La Paz, por ejemplo, ayudando al Merendero Niño Jesús de Icaño.
También realizan actividades con premios donados por las mismas mujeres, tendientes a recaudar fondos que permitan solventar los gastos que demanda la institución.
Entre otras capacitaciones, recibieron formación por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación, que próximamente continuarán impartiéndose.
Por su trabajo, Las Perlas recibieron un reconocimiento de la Cámara de Diputados de la Provincia.